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El Gobierno aprueba un plus del 25% para la jubilación flexible

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

El Gobierno aprueba un plus del 25% para la jubilación flexible Español.News © espanol.news
El Gobierno aprueba un plus del 25% para la jubilación flexible © espanol.news

El Consejo de Ministros introduce un complemento del 25% en la pensión para quienes trabajen entre el 55% y el 80% de la jornada. La medida entra en vigor el 28 de agosto de 2026 y afecta también a autónomos.

El Consejo de Ministros ha dado luz verde a una reforma clave en el sistema de pensiones: a partir del 28 de agosto de 2026, los pensionistas que opten por la jubilación flexible y trabajen entre el 55% y el 80% de una jornada podrán recibir un complemento del 25% sobre la parte de la pensión que perciben mientras compatibilizan empleo y prestación. La medida, que modifica el régimen actual, busca incentivar la reincorporación voluntaria de jubilados al mercado laboral y mejorar sus ingresos, según informa Europa Press.

La nueva normativa establece dos tramos de incentivos. Si el pensionista trabaja entre el 55% y el 80% de la jornada ordinaria, el complemento será del 25%. Para quienes trabajen entre el 33% y el 55%, el incremento será del 15%. Por ejemplo, un jubilado con una pensión de 1.600 euros que vuelva a trabajar al 60% de jornada, tras seis meses, pasará de cobrar 640 euros (el 40% de la pensión) a 800 euros mensuales, gracias al nuevo plus. Este complemento solo se mantendrá mientras dure la actividad laboral parcial; al regresar a la jubilación plena, la pensión volverá a su importe ordinario.

Una de las novedades más relevantes es la inclusión de los trabajadores autónomos, hasta ahora excluidos de la jubilación flexible. Con la reforma, los autónomos podrán acceder al complemento del 25% si cumplen la condición de no haber estado dados de alta en el régimen de autónomos en los tres años previos a la jubilación. El objetivo es evitar un uso indebido de la medida y garantizar que el incentivo se destine a quienes realmente se reincorporan al trabajo tras la jubilación.

El decreto también amplía la franja de jornada permitida para la jubilación flexible: ahora se sitúa entre el 33% y el 80% de la jornada, frente al rango anterior del 25% al 75%. Además, se elimina el periodo de espera, permitiendo solicitar la jubilación flexible en cualquier momento tras el reconocimiento de la pensión. Para quienes accedieron a la jubilación anticipada involuntaria, la reforma introduce una mejora: las cotizaciones realizadas durante la etapa de jubilación flexible se tendrán en cuenta para recalcular y aumentar la pensión definitiva cuando se pase a la jubilación plena.

El contexto de la reforma es el envejecimiento de la población y el crecimiento sostenido del número de pensionistas en España, que en enero de 2026 alcanzó los 10.452.674, según datos de la Seguridad Social. Aunque la pensión media ronda los 1.363 euros, muchos beneficiarios no llegan a las cuantías mínimas. Para estos casos, el Estado mantiene el complemento a mínimos, una ayuda económica que eleva la pensión hasta el umbral legal, siempre que los ingresos anuales no superen los 9.442 euros. Sin embargo, la concesión de este complemento no es automática y depende de requisitos específicos.

Existen otros mecanismos para mejorar la pensión, como el complemento para la reducción de la brecha de género, dirigido a quienes han tenido hijos y cuya pensión se ha generado a partir de 2016. Este plus se suma incluso si se supera la pensión máxima. La reforma de la jubilación flexible se enmarca en la estrategia de adaptar el sistema público a los retos demográficos y económicos actuales, buscando fórmulas que permitan compatibilizar trabajo y pensión sin poner en riesgo la sostenibilidad del sistema.

En España, la jubilación flexible permite a los pensionistas reincorporarse al mercado laboral de forma parcial, manteniendo parte de su pensión. El nuevo decreto refuerza este modelo, ampliando derechos y mejorando incentivos tanto para trabajadores por cuenta ajena como para autónomos. La medida responde a la necesidad de adaptar el sistema a una sociedad más longeva y a la presión creciente sobre las cuentas públicas, según los datos oficiales y la evolución demográfica reciente.

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