El Ibex mantiene el tono positivo pese a la presión internacional, incluso después de que la Reserva Federal de Estados Unidos aprobara su primer aumento de tipos de interés desde 2023. La decisión, tomada por unanimidad, ya estaba descontada por los mercados y no provocó sobresaltos. Según Reuters y CNBC, la subida fue de 25 puntos básicos, situando el rango en 3,75%–4,00%, en línea con lo que esperaban la mayoría de los analistas y los futuros financieros.
El mensaje de la Fed fue directo: el ciclo de endurecimiento monetario sigue abierto. En sus previsiones, el banco central estadounidense anticipa al menos otro aumento de tipos antes de que termine el año. El nuevo dot plot muestra que 16 de los 18 miembros prevén al menos otra subida antes de 2027, con una media esperada de 4,00%–4,25% para finales de año.
La probabilidad de subida de tipos ya se situaba en el 85%–90% antes de la reunión, según los principales bancos internacionales.
La reacción inmediata en los mercados fue contenida. Wall Street apunta al rebote y el Ibex intenta repetir el tono positivo de la jornada anterior, mostrando resistencia ante la incertidumbre global. La estabilidad de los precios del petróleo es clave: el crudo se mantiene bajo control y ayuda a moderar las expectativas de nuevas subidas de tipos. Esto actúa como freno a la presión inflacionista y permite a los inversores mantener la calma ante los mensajes de la Fed.
El mercado español aprovecha el contexto para consolidar su posición y buscar oportunidades en un entorno todavía volátil. Según la Agencia EFE, la estabilidad del Ibex tras la decisión de la Fed se vio favorecida por la moderación en los precios del Brent, lo que redujo la presión sobre los sectores más sensibles a la inflación.
Tras el último informe de inflación en EE.UU., los economistas revisaron al alza sus previsiones y esperan no solo la subida de septiembre, sino al menos otro ajuste adicional en los próximos meses.
La unanimidad en la decisión de la Reserva Federal refuerza la idea de que el banco central estadounidense está decidido a controlar la inflación, aunque eso implique mantener la tensión en los mercados financieros. Para el Ibex, la clave será gestionar la incertidumbre y adaptarse a los posibles movimientos de la Fed en los próximos meses. El escenario actual muestra que, pese a la firmeza de la política monetaria estadounidense, factores como la estabilidad del petróleo pueden influir en la reacción de los mercados europeos.
Por ahora, el Ibex demuestra que puede navegar en un entorno complicado sin perder el rumbo. Más detalles sobre la evolución bursátil pueden consultarse en la sección de mercados de El Mundo.