Belén Esteban ha decidido dejar atrás la discreción y señalar abiertamente a Jesulín de Ubrique como el centro de su conflicto. Tras semanas de reproches y mensajes cruzados, la colaboradora ha aclarado que su disputa no es con Juls Janeiro, sino con el torero, a quien acusa de evitar cualquier explicación pública.
El último episodio se produjo en los Premios Chicote, donde Belén respondió a la prensa sin esquivar preguntas. Habló sobre la reciente campaña publicitaria de Juls Janeiro, en la que la joven ironiza sobre ser la “enchufada oficial”. Lejos de alimentar la polémica, Esteban valoró positivamente que la gente trabaje y defendió que su propia hija no es una enchufada, marcando así distancia entre ambas jóvenes.
La campaña de PcComponentes que protagoniza Juls Janeiro ha generado debate en Madrid, con una lona gigante en la calle Princesa y el lema 'Si se enchufa, está en PcComponentes'.
El verdadero giro llegó cuando Belén recordó episodios pasados para desmontar la idea de un enfrentamiento personal con Juls. Según ella, durante su etapa en 'Sálvame' siempre defendió a la hija de Jesulín y, como ejemplo de la buena relación que existía, contó que Julia estuvo a su lado durante un problema de salud hace cuatro años. “Julia vino a mi casa y estuvo súper cariñosa conmigo”, confesó, sorprendida por el cambio de actitud de la joven.
Esteban insiste en que no busca conflicto con la hermana de su hija y subraya que Juls tiene solo veintitrés años. Si la joven defiende a sus padres, ella hace lo mismo con su hija. Pero no deja dudas sobre el destinatario de su malestar: “Yo con el que tengo la guerra es con su padre”. Además, acusa a Jesulín de Ubrique de mantenerse siempre en la sombra y de no atreverse a hablar públicamente sobre la situación.
En este contexto, Belén también recordó sus desencuentros con María José Campanario, actual esposa de Jesulín, y descartó que Juls actúe por mandato de su padre. “¿Tú has oído alguna vez hablar a Jesús? Bueno, él habla en el '¡Hola!'. Porque parece que solo ha hablado Belén Esteban...”, ironizó, defendiendo que ella siempre ha dado la cara y ha hablado “por delante”.
Juls Janeiro ha respondido públicamente a la polémica, asegurando que su trabajo publicitario no depende de Belén Esteban y que la etiqueta de 'enchufada' se la toma con humor. Además, ha afirmado que sus padres están contentos con la campaña, lo que sugiere respaldo familiar y reduce la idea de una ruptura interna.
El Mundo, Medio de comunicación español
El hartazgo de la colaboradora quedó claro en su mensaje final, donde desafió abiertamente a Jesulín y a su entorno a contar su versión: “Estoy hasta los cojones. Que digan que hay otra historia... Que la cuenten. No tienen cojones. Yo sé por dónde van. Que la cuenten”. Y volvió a subrayar el contraste con el pasado: “Hace cuatro años Julia vino a mi casa, súper cariñosa conmigo, y no sé qué historia había, pero que la cuenten. A ver si tienen cojones”.
Este tipo de enfrentamientos familiares y mediáticos no es nuevo en la crónica social española. La tensión entre figuras públicas y su entorno suele crecer cuando los protagonistas deciden hablar sin filtros, como ya ocurrió en otros casos recientes según lo visto en la prensa del corazón. La diferencia, en este caso, es la claridad con la que Belén Esteban ha marcado su posición y ha exigido que los demás implicados den un paso al frente.
La contundencia de Belén Esteban al señalar a Jesulín de Ubrique como responsable del distanciamiento familiar abre un nuevo capítulo en una historia que sigue generando titulares. Su decisión de no cargar contra Juls y de exigir explicaciones públicas al torero muestra una estrategia clara: dejar de lado los reproches indirectos y poner el foco en quien, según ella, nunca ha querido hablar. En el universo mediático español, donde las versiones y los silencios pesan tanto como las declaraciones, este movimiento de Esteban obliga a los demás protagonistas a posicionarse. Para Belén, la guerra tiene nombre y apellido.
La cobertura de este conflicto ha sido recogida por medios como El Mundo, que destaca la dimensión mediática y familiar del caso.