La secretaria de Zapatero en el centro de la investigación del caso Plus Ultra. La secretaria del ex presidente Gertrudis Alcázar ha sido señalada como figura clave en el caso Plus Ultra. El tribunal la considera el eje central en el supuesto esquema de influencias. El Senado ha iniciado una comparecencia sobre este asunto.
En España aumenta la atención al caso Plus Ultra: la secretaria del ex presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, María Gertrudis Alcázar, ha quedado en el centro de la investigación. El juez José Luis Calama la calificó como "figura clave operativa" en el supuesto entramado de influencias vinculado al exmandatario. Según las pesquisas, Alcázar era responsable de la comunicación y la tramitación de documentos que podían aparentar legalidad en las operaciones financieras.
Este jueves, el Partido Popular citó oficialmente a Gertrudis Alcázar ante la comisión del Senado que investiga posibles irregularidades en la gestión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), entidad que supervisó el rescate de la aerolínea Plus Ultra. El nombre de Alcázar aparece casi treinta veces en el sumario, y el juez destaca su papel en la coordinación y preparación de documentos vinculados a la actividad de la red.
Según los documentos judiciales, Alcázar no solo coordinaba el flujo documental, sino que también recibía instrucciones directas para gestionar los pagos entre las empresas implicadas en el esquema. Los investigadores consideran que ella proporcionaba cobertura formal a las operaciones y, además, participaba en la preparación de facturas y mantenía contacto con Cristóbal Cano, responsable de la parte financiera. En uno de los episodios, Alcázar discutió los detalles para emitir facturas por grandes sumas, lo que, según el tribunal, evidencia la coordinación de acciones dentro del grupo.
El propio Zapatero rechazó todas las acusaciones, afirmando que su actividad siempre se ajustó a la ley y que no tuvo relación con el rescate de Plus Ultra. Sin embargo, el juez Calama lo señala como el supuesto líder de una trama cuyo objetivo era obtener beneficios económicos a través de la intermediación en favor de terceros, principalmente Plus Ultra. Según la investigación, Alcázar era responsable del apoyo administrativo y financiero, y su oficina se encontraba frente a la sede central del PSOE en la calle Ferraz de Madrid.
Los documentos judiciales también señalan que Alcázar participó en la creación de una empresa sospechosa en Dubái y actuó como intermediaria para evitar una vinculación directa de Zapatero con posibles actividades ilícitas. La investigación destaca sus contactos constantes con Cano y otros implicados, así como su acceso al buzón principal del grupo y su participación en la elaboración de documentos polémicos.
El contexto del caso Plus Ultra ya ha tenido un amplio eco en España, y la investigación contra el ex presidente se ha convertido en uno de los temas más debatidos de los últimos meses. A modo de comparación, anteriormente en el país se debatió activamente la huelga del personal en el hospital madrileño La Princesa, lo que también atrajo la atención sobre cuestiones de gestión y transparencia en las estructuras estatales.
Para referencia: SEPI es una empresa estatal que gestiona participaciones en sectores estratégicos de la economía española. Plus Ultra es una aerolínea que recibió apoyo estatal durante la pandemia. El caso sobre el presunto tráfico de influencias en torno al rescate de la compañía aérea se ha convertido en una de las mayores investigaciones de los últimos años, y su evolución podría influir en la percepción de la transparencia en las más altas esferas del poder.