Elsa Pataky rompe el silencio sobre la figura de su padre, Francisco Lafuente, y su sorprendente energía a los 83 años. La actriz comparte detalles inéditos sobre los hábitos que marcaron su infancia y su propia visión del autocuidado.
Elsa Pataky ha vuelto a situar a su familia en el centro de la conversación mediática, esta vez por una confesión inesperada sobre su padre, Francisco Lafuente. En una entrevista reciente con la revista ¡HOLA!, la actriz ha desvelado cómo la disciplina y el autocuidado que aprendió de pequeña siguen marcando su vida adulta. Pero lo que más ha llamado la atención es la vitalidad de su padre, que a sus 83 años no solo mantiene una rutina de gimnasio, sino que sigue esquiando siempre que puede.
Pataky, que acaba de cumplir 50 años, reconoce sentirse más cómoda en su piel que nunca. Según relata, la experiencia le ha enseñado a ser menos exigente consigo misma y a escuchar las necesidades de su cuerpo. La fuerza física se ha convertido en su prioridad, consciente de que con la edad se pierde tanto músculo como equilibrio. La actriz no duda en intensificar sus entrenamientos, apostando por pesas y rutinas exigentes, y confiesa que termina muchas veces agotada tras sus sesiones.
La influencia de Francisco Lafuente
La figura de Francisco Lafuente, bioquímico de profesión, ha sido clave en la educación de Elsa. Desde niña, la actriz recuerda cómo su padre preparaba mezclas de suplementos, entre ellos lecitina de soja y levadura de cerveza, que ella encontraba poco apetecibles pero que, con el tiempo, ha aprendido a valorar. Según Pataky, estos hábitos han sido determinantes para la energía y el estado físico que su padre mantiene a una edad en la que muchos ya han dejado de lado el deporte.
La actriz destaca que su padre nunca ha abandonado el ejercicio físico y que su filosofía de vida activa es algo que espera heredar. “Sigue yendo al gimnasio y, cuando puede, se va a esquiar”, comenta, dejando claro que la genética y la constancia juegan un papel fundamental en su familia. Esta visión del autocuidado, lejos de ser una moda, es una tradición que Elsa ha hecho suya y que ahora comparte con su entorno.
Un legado familiar poco habitual
La historia familiar de Elsa Pataky no es la típica de las celebridades. Francisco Lafuente, español, y Cristina Pataky Medianu, publicista rumana, formaron pareja hasta que Elsa tenía cuatro años. Tras la separación, fue el padre quien asumió la custodia y la crianza de su hija en Madrid, una decisión poco común en la época. Más adelante, Elsa se trasladó a vivir con su madre durante la adolescencia, pero la huella de su padre y su ejemplo de vida saludable permanecieron intactos.
En contadas ocasiones la actriz ha hablado públicamente de su padre, aunque en una entrevista con Harper's Bazaar relató cómo él la acompañó en una sesión de fotos, móvil en mano, orgulloso de cada paso de su hija. Este vínculo discreto pero sólido ha sido una constante en la vida de Elsa, que ahora, desde la madurez, no duda en reivindicar la importancia de esos pequeños gestos y rutinas que han marcado su camino.
El autocuidado en el foco mediático
La conversación sobre el bienestar y la salud en la madurez ha cobrado fuerza en los últimos años, y figuras como Elsa Pataky contribuyen a normalizar una visión positiva del paso del tiempo. Su testimonio se suma a una tendencia creciente entre celebridades que apuestan por el deporte y la alimentación consciente como pilares de su día a día. En este contexto, no sorprende que otras figuras públicas también hayan compartido detalles personales sobre sus relaciones familiares y su forma de afrontar los cambios vitales, como ocurrió recientemente con Fabiola Martínez y su reacción ante las palabras de Bertín Osborne, un episodio que generó debate y que fue recogido por la crónica de Español News.
La historia de Elsa Pataky y su padre, lejos de ser solo una anécdota familiar, pone sobre la mesa el valor de los hábitos y la constancia, y cómo estos pueden convertirse en el mejor legado entre generaciones.