La Plaza de los Reyes de Ceuta ha sido el escenario de una protesta empresarial poco habitual. Más de noventa negocios locales han costeado una pantalla gigante para seguir en directo la entrevista de Juan Jesús Vivas en El Hormiguero. A la cita se sumaron descuentos en bares y comercios, actividades familiares y una acampada reivindicativa. El sector privado busca hacerse ver y reclamar apoyo en un momento de tensión con el Gobierno central.
El presidente Vivas denunció en Bruselas que Marruecos utiliza la presión migratoria como herramienta política y pidió a la Unión Europea una respuesta más firme.
La jornada incluyó castillos hinchables, cuentacuentos, música a cargo de DJ Poyo, seguridad privada y aseos portátiles, todo financiado por los empresarios. Los bares y comercios de la zona ofrecieron un 20% de descuento a los asistentes, reforzando el carácter colectivo de la protesta. Tras la emisión, se organizó una acampada frente a la Delegación del Gobierno, un punto que en las últimas semanas se ha convertido en lugar habitual de protesta contra la gestión de Pedro Sánchez en la crisis migratoria y de seguridad.
Valero, impulsor de la acción, expresó su malestar y acusó al presidente del Ejecutivo de querer "acostumbrar a Ceuta a la violencia diaria". También criticó que la aparición de Sánchez en La Sexta coincidiera en horario con la de Vivas en El Hormiguero, interpretándolo como una maniobra política. Según Valero, el objetivo era "hacer piña" en torno al presidente local, a quien reconoce el esfuerzo por defender los intereses de la ciudad.
Según la Agencia EFE, Vivas solicitó a la Delegación del Gobierno la declaración de emergencia y un mando único antes del reciente repunte migratorio, pero su petición fue rechazada. Además, el presidente ceutí ha criticado la falta de información previa por parte de la inteligencia nacional sobre la llegada masiva de migrantes.
El trasfondo de la protesta es un clima de descontento social y empresarial, alimentado por la percepción de inseguridad y la falta de respuesta estatal ante los problemas de la ciudad autónoma. Como recogen informes anteriores, Ceuta ha vivido un aumento de incidentes tras la crisis migratoria, lo que ha incrementado la presión sobre las autoridades locales y nacionales.
La elección de la Plaza de los Reyes, frente a la Delegación del Gobierno, no es casual. Este espacio se ha convertido en símbolo de la protesta ciudadana y empresarial contra las políticas de Sánchez. La estrategia de los empresarios muestra capacidad de organización y movilización más allá de la reivindicación económica, apostando por la visibilidad pública y la presión directa en un contexto de crisis. El hecho de que la administración local solo facilite permisos, sin implicación financiera, subraya la distancia entre las instituciones y el tejido productivo. En un momento en que la confianza en la gestión estatal está en entredicho, la acción coordinada de los empresarios de Ceuta deja claro que la sociedad civil está dispuesta a ocupar el espacio público para defender sus intereses cuando percibe que las instituciones no responden a sus demandas.
En los últimos días, Vivas ha intensificado sus críticas al Gobierno central, acusando a Madrid de no ser lo suficientemente firme con Marruecos y de evitar responsabilizar públicamente al país vecino por la crisis migratoria. Esta postura ha sido recogida por medios nacionales como El Mundo y la Agencia EFE, que destacan la creciente polarización entre Ceuta y el Ejecutivo de Pedro Sánchez.