Illa y Rueda entraron en un abierto debate sobre el nuevo modelo de financiación de las autonomías. En Barcelona, durante el foro del Cercle d’Economia, los presidentes de Cataluña y Galicia mantuvieron un debate público sobre la reforma del sistema de financiación autonómica. Illa acusó a sus rivales de no presentar alternativas, mientras que Rueda criticó los intentos de dividir a las regiones.
En Barcelona, durante el foro económico Cercle d’Economia, se desató un fuerte debate entre el presidente de Cataluña, Salvador Illa, y el presidente de Galicia, Alfonso Rueda. La causa fue la iniciativa de reforma del sistema de financiación autonómica, que el gobierno central ha comenzado a discutir con las regiones. Illa, representante del PSC, y Rueda, del PP, intercambiaron por primera vez sus críticas abiertamente sobre este asunto en el mismo escenario.
Rueda acusó a Madrid de llevar las negociaciones al margen del principio de igualdad — según dijo, el «juego de bilateralidad» destruye el interés general del país. Subrayó que el actual esquema se negocia principalmente entre el gobierno socialista y Cataluña, mientras que al resto de regiones solo se les llama formalmente desde el Ministerio de Hacienda para acordar detalles de un modelo ya cerrado. Rueda también recordó la «Declaración de Santiago», en la que las regiones que reciben menos fondos expresaron su descontento con el nuevo reparto, a pesar de que Galicia pueda aspirar a 587 millones de euros adicionales.
Salvador Illa, por su parte, afirmó que la oposición no cuenta con una propuesta alternativa propia y llamó a un diálogo constructivo basado en propuestas concretas. Destacó que Cataluña siempre ha defendido la solidaridad, pero no está dispuesta a limitar su propio desarrollo por otros. Illa también advirtió que los intentos de revisar el sistema autonómico, especialmente si gobierna una coalición del PP y Vox, pueden llevar a una «involución» y no reflejan el sentir de la mayoría de los catalanes.
En la discusión también participó el líder vasco Imanol Pradales (PNV), quien recordó que cualquier cambio en la financiación e incluso cuestiones de condonación de deuda afectan directamente a la aportación anual del País Vasco al presupuesto común. Subrayó que las acusaciones de falta de solidaridad no se corresponden con la realidad, ya que su región también contribuye al fondo de cohesión territorial.
Rueda criticó por separado la incapacidad del Gobierno para aprobar nuevos presupuestos generales y calificó como una tarea aún más compleja el intento de reformar la financiación autonómica. Insistió en la necesidad de debatir estos asuntos de manera multilateral en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, y no mediante acuerdos puntuales con determinadas regiones.
Durante el debate, Illa también recordó que Cataluña no pedirá autorización para presentar sus propias iniciativas, y que la cuestión de la condonación de deuda del Fondo de Liquidez Autonómica sigue abierta —según sus palabras, las comunidades que no deseen acogerse a esta medida pueden rechazarla.
Según datos de russpain.com, estos enfrentamientos públicos entre líderes regionales sobre el reparto de fondos son cada vez más evidentes en un contexto de inestabilidad política. Ya han surgido conflictos similares en otros ámbitos: por ejemplo, en Madrid, exministros del Interior ofrecieron declaraciones opuestas en el caso sobre el espionaje a Bárcenas, que fue analizado en detalle en el reportaje sobre las discrepancias entre exresponsables del Ministerio del Interior en el juicio por el caso Kitchen.
Para referencia: el modelo de financiación de las autonomías en España determina cómo se distribuyen los fondos estatales entre las regiones. En los últimos años, los debates en torno a este sistema se han intensificado debido a las diferencias en demografía, potencial económico e intereses políticos de las autonomías. Las decisiones sobre cambios en el esquema requieren el consenso de la mayoría de las regiones y la aprobación a nivel de las autoridades centrales. Cualquier modificación puede afectar considerablemente los presupuestos, los programas sociales y las oportunidades de inversión en distintas partes del país.