Un fotoproyecto sobre el carnaval en Galicia muestra la lucha por preservar las tradiciones. En Barcelona se inauguró una exposición fotográfica dedicada al entroido gallego. El proyecto analiza cómo los habitantes de Ourense transmiten las tradiciones del carnaval a las nuevas generaciones. La muestra destaca la importancia de la identidad cultural de la región.
En Barcelona ha comenzado la exposición El somriure de l’Entroido, dedicada al singular carnaval de entroido en la provincia de Ourense. La muestra del fotógrafo César Algora se inauguró en el Centro de Galicia y de inmediato atrajo el interés no solo de los gallegos, sino también de los habitantes de Cataluña. En las fotografías se pueden ver las máscaras, disfraces y rituales tradicionales que durante décadas han definido la identidad de los pequeños pueblos de la región.
El proyecto de Algora es fruto de varios viajes por Ourense, incluyendo Viana do Bolo, Manzaneda, Verín, Laza y Xinzo de Limia. El fotógrafo documentó no solo los coloridos desfiles, sino también el proceso de transmisión de las tradiciones entre mayores y jóvenes. Un lugar destacado en la serie ocupan las figuras de los peliqueiros, cigarróns y otros personajes cuyas máscaras y disfraces se han convertido en símbolos del entroido. Un detalle importante es el uso de materiales naturales: las máscaras se tallan a mano, y para los efectos sonoros se emplean vejigas secas de buey o cerdo.
Según los participantes, el entroido no es solo una fiesta, sino una forma de evadirse por un tiempo de las preocupaciones cotidianas y sentirse parte de un mundo especial. Para muchos habitantes de Ourense es una tradición familiar que une a distintas generaciones. Algunos disfraces se transmiten de generación en generación, y cada máscara tiene su propia historia y significado. Por ejemplo, el peliqueiro de Laza se asocia con la autoridad, mientras que el felo de Maceda representa el humor y las bromas.
A pesar de que el entroido gallego se diferencia de otros carnavales de España, su popularidad no disminuye. En la región se mantiene una fuerte memoria colectiva y la participación en la fiesta se percibe como un deber hacia los antepasados. Según los habitantes locales, el entroido no desaparecerá mientras sea considerado parte de la identidad personal y colectiva. Ejemplos similares de preservación de antiguas tradiciones pueden encontrarse también en otras regiones de España — por ejemplo, los hallazgos en la necrópolis de Ciudad Real, mencionados en el artículo sobre el descubrimiento de un amuleto egipcio con el nombre de un faraón, también subrayan la importancia de la continuidad cultural.
Para referencia: el entroido es uno de los carnavales más antiguos de España, con raíces anteriores al cristianismo. En Ourense es especialmente popular en febrero, cuando las calles se llenan de desfiles tradicionales, música y actuaciones de disfraces. En los últimos años, el interés por esta festividad ha crecido también fuera de Galicia, como lo demuestra el éxito de la exposición en Barcelona. Expertos señalan que este tipo de iniciativas contribuyen a la preservación del patrimonio inmaterial y refuerzan la identidad regional.