Los precios del gin-tonic bajan en las terrazas de Madrid por el auge de la competencia. En el centro de Madrid, el número de bares en azoteas se ha duplicado en siete años. Ante la competencia, el precio medio del gin-tonic ha caído un 7%. Los propietarios revisan sus tarifas para mantener a los clientes.
En el centro de Madrid, en el tramo entre la Plaza de España y el Palacio de Cibeles, el número de bares y terrazas en las azoteas se ha duplicado en los últimos siete años: de 18 a 36. Este crecimiento ha provocado un cambio considerable en la política de precios: el precio medio de un gin-tonic estándar en las azoteas de la Gran Vía ha bajado un 7 % y ahora es de 13,64 euros. Las opciones premium cuestan, de media, 17,63 euros. Esto ocurre en un contexto de encarecimiento general de los productos, incluidos los huevos, que han subido más de un 30 % en un año.
Los propietarios de nuevos y ya consolidados locales señalan que la competencia por el cliente se ha intensificado. Ya no basta con la panorámica: los visitantes esperan una experiencia única acorde con la imagen del local. La decoración, el ambiente y la actividad en redes sociales juegan un papel fundamental: muchos acuden tras ver vídeos en Instagram o TikTok. Según representantes de Room Mate, precisamente gracias a las redes sociales el flujo de visitantes ha crecido notablemente.
Entre los nuevos actores del mercado están Urban Hive, Makaa en el hotel Thompson y el club privado Club Metrópolis. Algunos de los locales más caros, que antes lideraban en precios, se han visto obligados a bajar sus tarifas para no perder posición. Por ejemplo, en la azotea de Salvador Bachiller el gin-tonic estándar supera los 16 euros, mientras que la opción más asequible —9 euros— se ofrece en The Principal. En el Hotel Riu al precio de la bebida (11,20 euros) se añade una entrada de entre 5 y 10 euros. En el segmento premium, el precio más alto es de 21 euros en Brach Madrid y el más bajo, 12 euros en Aloft Madrid.
Los propietarios subrayan que la competencia no solo se da en los precios, sino también en la atmósfera e identidad. En Azotea Grupo consideran que el éxito depende de la ubicación histórica y la singularidad del espacio. En Generator, donde antes se servía el gin-tonic más barato, apuntan: el nivel de servicio y la diversidad de la oferta han crecido junto con la competencia. Muchos locales apuestan por una atmósfera relajada, cócteles de autor y una cocina informal.
Algunos locales, como Hyatt Centric, Vincci Gran Vía 66, Le Tavernier y Sky 44, mantienen los precios entre 12 y 13 euros. En el segmento superior —Hotel Índigo, Emperador, Vincci Mint y Ella Sky Bar— los precios rondan los 15 euros. Como resultado, la diferencia entre la opción más barata y la más cara es menor que antes, y el mercado se ha vuelto más homogéneo.
A pesar de que el mercado está saturado, la demanda sigue siendo alta. Muchos locales pertenecen a grandes cadenas: Azotea Grupo gestiona Picalagartos, Círculo de Bellas Artes y Cornamusa; SmartRental Group —Ella Sky Bar, La 14 y Tilda; Vincci —Capitol, Vía 66 y The Mint. Por las noches, las colas para acceder a la azotea se han vuelto habituales. Para optimizar la ocupación, algunos locales, como el Jardín de Diana, han implementado un consumo mínimo y han endurecido las políticas de cancelación de reservas.
El perfil de los clientes varía según la hora y la temporada: entre los visitantes hay muchos turistas, pero cada vez más madrileños acuden también para contemplar la ciudad desde otra perspectiva. Los propietarios creen que el formato de azoteas en Madrid ya no es una moda pasajera, sino una parte consolidada de la vida urbana. Tendencias similares de bajada de precios se observan también en otros sectores. Por ejemplo, en España se ha registrado recientemente el menor precio del butano desde 2024.
Para referencia: según las estadísticas oficiales, la inflación en España en 2026 se mantiene en el rango del 3–3,4%, y el índice de Gini, que refleja el nivel de desigualdad, permanece estable — alrededor del 30,8%. En los últimos años, Madrid ha consolidado su posición como uno de los destinos turísticos más populares del país, lo que mantiene una alta demanda de ocio urbano y gastronomía.