En el juicio del caso Kitchen, la defensa intenta desacreditar al inspector Morocho. En Madrid continúa el mediático juicio por el caso Kitchen. La defensa de los acusados cuestiona las declaraciones del inspector Morocho sobre presiones por parte de la cúpula policial. El tribunal escucha el testimonio de antiguos responsables.
En Madrid, durante las audiencias del caso Kitchen, la defensa de los acusados centró sus esfuerzos en el inspector jefe Manuel Morocho, quien anteriormente lideró la investigación del caso Gürtel. Tras sus recientes declaraciones sobre intentos de la dirección de la Policía Nacional de interferir en el curso de la investigación, los abogados de los acusados buscan que estas afirmaciones sean declaradas no veraces. En la sesión en la Audiencia Nacional, los antiguos superiores de Morocho rechazaron las acusaciones de presión y subrayaron que no exigieron excluir el nombre del entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de los informes.
Testimonios y contradicciones
Durante los interrogatorios, uno de los antiguos directivos, identificado en la causa con el número 19.013, afirmó que las conversaciones con Morocho versaban exclusivamente sobre la precisión de los datos, y que la decisión final siempre recaía en el autor del informe. Según su testimonio, no se dieron instrucciones para eliminar apellidos de los documentos y los desacuerdos surgían únicamente por cuestiones de trabajo. Otro exresponsable, el comisario Manuel Vázquez, también negó las acusaciones de presión, señalando que cualquier duda acerca de mencionar a Mariano Rajoy estaba relacionada con la insuficiente verificación de las fuentes y no con intentos de interferencia.
Detalles de la investigación
El propio Morocho afirmó anteriormente que su grupo fue objeto de intentos sistemáticos de presión: desde retrasos en la entrega de informes hasta intentos de trasladarlo a otro puesto. También habló de vigilancia y de intentos de aislarlo de la investigación. Estas declaraciones se convirtieron en un argumento clave de la acusación; sin embargo, la defensa las rechaza activamente, basándose en los testimonios de exdirectivos y colegas de Morocho. En particular, el comisario Santiago Sánchez Aparicio, quien en 2013 encabezaba la Comisaría General de Policía Judicial, aseguró que nunca recibió quejas de Morocho sobre presiones, y el juez del caso Gürtel tampoco notificó incidentes de este tipo.
Contexto y reacción
El testimonio de Morocho asestó un duro golpe a la posición de la defensa, lo que obligó a los abogados de los acusados a pasar a una refutación activa de sus palabras. Durante las audiencias, destacan el profesionalismo de Morocho, pero ponen en duda sus afirmaciones sobre presiones. Según RUSSPAIN, ya se habían discutido en audiencias anteriores posibles irregularidades en la contratación del exchofer de Bárcenas; en ese momento, la policía también negó acusaciones de favoritismo, asunto analizado en detalle en el artículo sobre la revisión del procedimiento de contratación.
El caso Kitchen sigue siendo uno de los procesos más mediáticos de los últimos años, ya que implica no solo cuestiones de corrupción, sino también los métodos de trabajo de los cuerpos policiales a alto nivel. El tribunal continúa escuchando a testigos y analizando detalles relacionados con la interferencia en la investigación y posibles irregularidades por parte de la cúpula policial.