El rey de España llama a no permitir la pérdida de las libertades conquistadas en la Transición. Felipe VI lanzó una advertencia en el Congreso sobre el riesgo de perder libertades civiles y mediáticas. El periodista Miguel Ángel Aguilar recibió el premio 15 de junio. En la sala se reunieron figuras clave de la época de la Transición.
En Madrid, en el Congreso de los Diputados, el rey Felipe VI recordó la fragilidad de las libertades conquistadas por España hace casi medio siglo. Durante la ceremonia de entrega del premio 15 de junio a los valores constitucionales, el monarca subrayó: las libertades civiles y mediáticas surgidas tras la dictadura no están garantizadas para siempre y pueden verse expuestas a «erosión y oxidación».
El galardón de este año fue otorgado a Miguel Ángel Aguilar, periodista que fue testigo directo de los acontecimientos clave del periodo de transición. Aguilar, quien trabajó para EL PAÍS y Cadena SER, es conocido por su firme postura: según él, la independencia del periodista se define por la capacidad de defender sus propias convicciones y no por seguir la coyuntura. En su discurso, volvió a defender el contacto directo con los hechos y advirtió a sus colegas sobre el peligro de sucumbir al miedo y la incertidumbre.
La asociación España Juntos Sumamos, organizadora del premio, se presenta como una plataforma cívica independiente que busca preservar la memoria de la transición a la democracia y las primeras elecciones libres de 1977. En la sala estaban presentes no solo representantes del gobierno, incluido el ministro de Transformación Digital Óscar López, sino también políticos y periodistas que desempeñaron un papel destacado en la construcción de la España contemporánea.
Felipe VI destacó especialmente la importancia del trabajo de organizaciones como España Juntos Sumamos en la preservación de la memoria histórica. Según sus palabras, el olvido de la sociedad puede llevar a la pérdida de lo que se ha conseguido con tanto esfuerzo. El monarca también subrayó la contribución de Aguilar como cronista de una época de cambios, y remarcó que las libertades que no existían bajo Franco no deben darse por sentadas.
El propio Aguilar, que hoy tiene 83 años, recordó su primera visita al Parlamento en 1966, cuando España vivía bajo la dictadura. Relató cómo fue testigo del debate de una ley en condiciones de fuertes restricciones, y estableció paralelismos con los actuales desafíos del periodismo independiente. En su intervención, Aguilar ironizó sobre los políticos que miden el éxito por el número de aplausos y llamó a valorar los momentos de silencio y reflexión, como durante la visita del Papa al Congreso.
En los últimos años, en España se han intensificado los debates sobre el papel de la prensa y las instituciones civiles en la defensa de los valores democráticos. El premio 15 de junio se ha consolidado como uno de los pocos reconocimientos que valoran la aportación no solo de políticos, sino también de periodistas en la preservación de la memoria histórica. A modo de comparación, el mes pasado el reconocimiento nacional por innovación e inclusión fue concedido al instituto madrileño IES Gerardo Diego — más detalles sobre este evento en el artículo sobre la entrega del premio Princesa de Girona Escuela 2025.
Para referencia: el período de transición en España (La Transición) comenzó tras la muerte de Franco en 1975 y concluyó con la aprobación de la Constitución de 1978. Fue entonces cuando se sentaron las bases de la democracia moderna y la libertad de prensa se convirtió en uno de sus logros clave. Hoy, según muchos de los participantes en la ceremonia, la tarea de la sociedad es no permitir que estos logros desaparezcan ante la presión del tiempo y los nuevos desafíos.