BYD lanza en China una estación de carga ultrarrápida para coches eléctricos. BYD ha presentado en China la primera estación Flash Charging, donde es posible cargar un coche eléctrico hasta el 70% en solo 5 minutos. Esta nueva tecnología promete revolucionar la experiencia de los propietarios de vehículos eléctricos y eliminar la principal barrera: el largo tiempo de recarga.
En el distrito de Pingshan, en Shenzhen, se inauguró la primera estación Flash Charging de BYD en China — y no es solo otro punto de carga para vehículos eléctricos. Aquí se combinó el formato tradicional de las gasolineras con las tecnologías más avanzadas que transforman el enfoque hacia la infraestructura de los coches eléctricos.
La principal característica de la estación es la potencia récord de sus cargadores: 1.500 kW. Si el vehículo cuenta con la batería Blade Battery 2.0, la carga del 10% al 70% lleva solo 5 minutos, y una carga casi completa — 9 minutos. Incluso a temperaturas de hasta -30°C, el proceso solo se extiende tres minutos más. Esto permite a los propietarios de eléctricos prácticamente olvidarse de las largas esperas y hace que los autos eléctricos sean más cómodos para el uso diario.
La estación dispone de siete zonas de carga, cada una con dos conectores — en total, 14 puntos. Cada terminal puede suministrar hasta 2.100 kW, lo que permite cargar varios vehículos al mismo tiempo sin pérdida de potencia. Según los cálculos de BYD, un punto puede cargar hasta 50 autos al día, y toda la estación — hasta 700.
Los ingenieros también han cuidado los detalles: los cables aquí son más delgados y ligeros que los habituales, cuentan con un sistema de "gravedad 0", por lo que no tocan el suelo ni se ensucian. Esto es no solo más cómodo, sino también más seguro para los usuarios y los vehículos.
El proceso de conexión está simplificado al máximo: tras el primer registro del vehículo en el sistema, iniciar la carga lleva unos cinco segundos y el pago se realiza automáticamente. Esto elimina pasos innecesarios y agiliza el servicio.
La estación está equipada con un techo de paneles solares de aproximadamente 1.500 metros cuadrados y una capacidad de 332,6 kW. La energía generada se utiliza para cargar los vehículos, alumbrado y el funcionamiento de la propia estación, lo que reduce la carga sobre la red eléctrica urbana y hace que el proyecto sea más ecológico.
BYD planea instalar en China 220.000 dispositivos de carga similares antes de finales de 2026 y expandirse a los mercados internacionales. Todos los componentes clave de la estación han sido diseñados y fabricados por la propia compañía, lo que permite controlar la calidad e implementar innovaciones más rápido que la competencia.
La aparición de este tipo de estaciones puede ser un paso importante para la adopción masiva de vehículos eléctricos, especialmente en las grandes ciudades, donde el tiempo y la comodidad son factores clave. Según russpain.com, soluciones como esta pueden cambiar la percepción de los coches eléctricos y acelerar el desarrollo de la infraestructura no solo en China, sino también en otros países.