La primera ola de calor del verano irrumpe en España con temperaturas sin precedentes. Casi la mitad de la población está bajo aviso sanitario. El fenómeno se adelanta y se intensifica cada año.
España ha activado este domingo la primera ola de calor del verano, un episodio que marca un nuevo adelanto en el calendario y que amenaza con batir récords históricos de temperatura. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la península vivirá los días de junio más cálidos desde 1950, con valores extremos que se mantendrán durante buena parte de la semana. El descenso térmico previsto a partir del jueves será desigual y apenas aliviará a las zonas del Mediterráneo.
El impacto de este fenómeno no se limita al termómetro. El Ministerio de Sanidad ha emitido avisos de riesgo medio o alto en 86 zonas isoclimáticas, abarcando 5.266 municipios donde residen cerca de 21,9 millones de personas, casi el 46% de la población. La experiencia reciente confirma el peligro: el episodio cálido de finales de mayo provocó 101 muertes, la cifra más alta registrada en ese mes desde que existe el sistema MoMo.
La ola de calor no solo afecta a la península y Baleares, sino que también se extiende al sur y oeste de Europa, con especial incidencia en Francia. Canarias, por el momento, queda fuera del alcance de este episodio. El patrón es claro: las olas de calor llegan antes y son más frecuentes. Entre 1975 y 2000 solo se registraron dos olas en junio en la península; entre 2000 y 2025, el número subió a diez. El inicio de estos episodios se adelanta cuatro días por década, lo que prolonga la estación cálida y multiplica los riesgos asociados.
La definición de ola de calor de la Aemet exige al menos tres días consecutivos con máximas superiores al percentil 95 en el 10% de las estaciones de referencia. El análisis histórico revela que el 40% de las olas contabilizadas en los últimos 50 años se han producido desde 2015. Además, su duración media ha aumentado un 30% en la última década, pasando de cinco a más de siete días.
El trasfondo es el calentamiento global. Según Carlo Buontempo, del sistema europeo Copernicus, los 11 años más cálidos a nivel mundial se concentran en la última década. En España, los últimos cuatro años han sido los más calurosos desde que hay registros, con un aumento de 1,75 grados en la temperatura media desde 1961. La quema de combustibles fósiles es señalada como principal responsable de este cambio acelerado.
Un estudio publicado en Nature en 2023 analizó 213 olas de calor globales desde 2000 y concluyó que todas estuvieron potenciadas por el cambio climático. En el caso de España, ocho episodios recientes, incluido el verano extremo de 2022, no se habrían producido sin el actual nivel de calentamiento. Además, la mitad del aumento en la intensidad de las olas se atribuye directamente a las emisiones de las grandes empresas de petróleo, gas, carbón y cemento desde mediados del siglo XIX.
El verano pasado igualó el récord de calor de 2022 y estuvo marcado por tres olas intensas. La última, de 16 días, precedió a una ola de incendios que arrasó más de 300.000 hectáreas, la peor desde los años noventa. La sequía previa, agravada por otra ola de calor en junio y julio, preparó el terreno para la devastación de agosto. El comportamiento de este final de junio de 2026 es observado de cerca por los expertos para anticipar la temporada de incendios, aunque la predicción sigue siendo compleja.
El planeta atraviesa una era de récords fugaces. 2024 fue el año más cálido registrado, pero la llegada del fenómeno El Niño podría hacer que 2026 o 2027 superen esa marca. El calentamiento global, impulsado por la actividad humana, sigue acelerando la frecuencia y gravedad de los episodios extremos, con consecuencias directas para la salud, la seguridad y el entorno en España.
Como contexto, la Organización Meteorológica Mundial advierte que las olas de calor son el fenómeno meteorológico más letal en Europa. Las autoridades recomiendan extremar la precaución, especialmente entre los colectivos vulnerables, y seguir las indicaciones sanitarias durante los próximos días de temperaturas extremas.