La tercera ola de calor del verano impacta desde el 21 de julio. El este y sur peninsular, junto a Baleares, registrarán temperaturas extremas. Las autoridades advierten de peligro elevado de incendios y tormentas secas.
La tercera ola de calor del verano de 2026 ya está en marcha en España, con temperaturas que superarán los 44°C en zonas del este y sur peninsular, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). El episodio, que se extiende del 21 al 23 de julio, afecta especialmente a Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana, Aragón, Cataluña, Castilla-La Mancha y Baleares, donde se han activado avisos naranjas por calor extremo. La cornisa cantábrica y Canarias quedan al margen de este fenómeno, mientras que el resto del país se prepara para jornadas de calor sofocante y noches tropicales.
El fenómeno se debe a un patrón de bloqueo atmosférico, con una dana estacionaria al noroeste de la península y un anticiclón sobre el norte de África. Esta configuración favorece la entrada de aire cálido, seco y cargado de polvo en suspensión, especialmente sobre el sureste y Baleares. La Aemet advierte que el riesgo de incendios será muy alto o extremo en la mayor parte del territorio durante toda la semana, mientras que las lluvias serán prácticamente inexistentes salvo en áreas montañosas del este, donde se esperan tormentas secas con rayos, granizo y rachas intensas de viento.
El martes marca el inicio del repunte térmico, con mínimas en ascenso y máximas que superan los 36°C en amplias zonas del este, centro y sur, y hasta 40°C en Aragón y el interior de Cataluña. El valle del Guadalquivir y el sudeste concentran los valores más altos, alcanzando los 42°C y 44°C respectivamente. La calima y las tormentas secas complican aún más la situación, incrementando el peligro para actividades al aire libre y personas vulnerables. Doce comunidades y Ceuta permanecen bajo aviso, con Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña, Murcia y Comunidad Valenciana en nivel naranja, y otras regiones en amarillo.
El miércoles se espera un aumento de las temperaturas mínimas en el interior, lo que provocará noches muy cálidas, con valores de 23 a 25°C en el centro, área mediterránea, Baleares y Guadalquivir. En ciudades como Barcelona, las mínimas podrían no bajar de 26 o 27°C. Durante el día, el calor se intensificará en el oeste de Andalucía y el tercio norte, con máximas que superarán los 36°C en el norte y los 38°C en el sur. En el sureste y Andalucía, se prevén registros de 40 a 42°C, e incluso superiores en algunos puntos. Persisten la calima y las tormentas secas, y se mantienen los avisos por calor en 12 comunidades.
El jueves aumenta la incertidumbre, aunque el escenario más probable es la continuidad del calor intenso en la mayor parte del país, con temperaturas estables o en ligero descenso. Sin embargo, en el interior del área mediterránea se prevé una subida notable, con máximas de 42 a 44°C y picos que podrían alcanzar los 45°C en Murcia capital. En el resto del este y sur, las máximas oscilarán entre 38 y 40°C, acompañadas de calima y tormentas secas.
A partir del viernes, la entrada de aire atlántico podría iniciar un descenso térmico por el oeste, que se extendería el sábado al resto del país. No obstante, el calor seguirá siendo intenso en el interior oriental y Baleares, aunque el sábado solo se superarán los 34°C en el extremo oriental. En el oeste, las temperaturas podrían situarse por debajo de lo habitual para la época. La Aemet advierte que este alivio será breve, ya que la próxima semana podría registrarse un nuevo ascenso térmico.
Las olas de calor en España suelen definirse por episodios de al menos tres días consecutivos con temperaturas anormalmente altas respecto a la media histórica. El récord nacional de temperatura máxima se sitúa en 47,6°C. En los últimos años, la frecuencia e intensidad de estos fenómenos ha aumentado, lo que obliga a extremar precauciones, especialmente en actividades al aire libre y para colectivos vulnerables. Las autoridades recomiendan seguir las indicaciones de Protección Civil y evitar la exposición al sol en las horas centrales del día. El impacto de la ola de calor se refleja también en el aumento del riesgo de incendios forestales, que en 2026 ya han provocado varias alertas en diferentes comunidades autónomas.