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Fernanda: la última esperanza de su especie

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

Fernanda: la última esperanza de su especie Español.News © espanol.news
Fernanda: la última esperanza de su especie © espanol.news

Fernanda, la única tortuga gigante conocida de su especie, sigue viva en 2026. Sin rastro de un macho, su supervivencia plantea un reto científico y ecológico sin precedentes en las islas Galápagos.

Fernanda fue hallada en febrero de 2019 en la isla Fernandina, rompiendo más de un siglo de silencio biológico desde que en 1906 se documentó el único ejemplar conocido de su especie, Chelonoidis phantasticus. Su descubrimiento reabrió el debate sobre la extinción y la conservación de especies únicas en el planeta.

La confirmación de su identidad llegó en junio de 2022, cuando un estudio publicado en Communications Biology comparó el ADN de Fernanda con el del ejemplar histórico conservado en museo. El análisis genético fue concluyente: ambos pertenecen a la misma especie, separada genéticamente de las otras tortugas gigantes de Galápagos. Más de 750.000 variantes genéticas situaron a Fernanda y al macho de 1906 en un linaje propio, despejando dudas sobre su origen y autenticidad.

Sin embargo, la esperanza de recuperar la especie se ha visto frenada por la ausencia total de machos. Según el informe anual de Galápagos Conservancy consultado en agosto de 2026, Fernanda sigue siendo la única superviviente conocida. Las expediciones han rastreado sin éxito los campos de lava y la vegetación escasa de Fernandina, donde solo se han encontrado huellas y excrementos antiguos, pero ningún otro ejemplar vivo.

Un enigma genético

El caso de Fernanda ha obligado a los científicos a revisar viejas hipótesis. Su aspecto físico, diferente al del macho de 1906, generó dudas iniciales. El caparazón de Fernanda es menos pronunciado y su tamaño, menor de lo esperado para su edad estimada, superior a 50 años. Los expertos atribuyen estas diferencias a la escasez de alimento y a la posible influencia del sexo en la morfología. La comparación genética descartó que Fernanda fuera una tortuga trasladada desde otra isla, confirmando su origen autóctono.

Obstáculos para la conservación

La imposibilidad de encontrar un macho impide cualquier programa de reproducción natural. Fernanda permanece bajo cuidado en el Centro de Cría de Tortugas Gigantes del Parque Nacional Galápagos, en la isla Santa Cruz, donde su protección es prioritaria. Los equipos de campo continúan explorando Fernandina, pero el terreno volcánico y la falta de señales recientes complican la búsqueda. La situación de Chelonoidis phantasticus ilustra el riesgo extremo de extinción cuando una especie depende de un solo individuo.

El valor de la genética y el contexto global

El uso de ADN antiguo ha sido clave para resolver el enigma de Fernanda y abre nuevas vías para la conservación de especies al borde de la desaparición. Proyectos similares han demostrado que la genética puede ayudar a identificar linajes únicos y orientar estrategias de recuperación. El debate taxonómico sobre las tortugas de Galápagos sigue abierto, pero la singularidad genética de Fernanda es indiscutible.

La historia de Fernanda recuerda la fragilidad de los ecosistemas insulares y la dificultad de revertir la pérdida de biodiversidad. Casos como el de la Amazonía, donde la agricultura a pequeña escala puede ocultar una erosión profunda de especies, muestran que la desaparición de un solo linaje puede pasar desapercibida hasta que es demasiado tarde, como se analiza en este reportaje sobre la biodiversidad amazónica.

Por ahora, la supervivencia de Fernanda mantiene viva una esperanza mínima para su especie. La ciencia sigue buscando respuestas, pero el tiempo y la naturaleza imponen sus propios límites.

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