Geely adquiere el 34% de la futura empresa conjunta con Ford en Almussafes. La operación, valorada en 650 millones, asegura producción y empleo en la planta valenciana. El acuerdo prevé fabricar cinco modelos y ampliar plantilla.
El grupo automovilístico chino Geely ha cerrado la compra del 34% de la nueva empresa conjunta con Ford para gestionar la planta de Almussafes, en Valencia, por un importe de 221 millones de euros. Esta operación, comunicada oficialmente al regulador bursátil de Hong Kong, sitúa la valoración total de la sociedad en 650 millones de euros y marca un giro relevante en la estrategia industrial de la factoría valenciana.
Ford mantendrá el 66% restante de la sociedad, que asumirá la gestión de la planta a partir de 2027, cuando se formalice la constitución de la nueva compañía. El acuerdo, anunciado en un acto en Almussafes con la presencia del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, permitirá a ambas marcas aprovechar la capacidad productiva de la fábrica para lanzar cinco modelos, tres de ellos completamente nuevos, que se sumarán al actual Ford Kuga y al futuro Bronco adaptado al mercado europeo.
La alianza entre Ford y Geely contempla la integración de los 4.142 trabajadores actuales de la planta en la nueva sociedad, con la previsión de que la producción combine dos SUV de la firma china y un crossover multienergía de Ford, además de los modelos ya previstos. Las compañías han señalado que el acuerdo busca maximizar la utilización de las instalaciones y reforzar la competitividad frente a los retos del sector, lo que podría implicar un aumento de plantilla, aunque aún no se ha concretado el número de nuevas contrataciones.
El movimiento ha sido recibido positivamente por sindicatos y organizaciones empresariales, que destacan la estabilidad que aporta a una de las principales fábricas industriales de España y la garantía de carga de trabajo para los próximos años. En el contexto de la industria automovilística española, la operación refuerza la posición de Almussafes como centro estratégico para la producción de vehículos en Europa, en un momento de transformación del sector.
La colaboración entre fabricantes internacionales y la apuesta por modelos multienergía reflejan la tendencia de adaptación a las nuevas exigencias del mercado europeo. En este sentido, la noticia se suma a otros movimientos empresariales y políticos recientes que han marcado la agenda económica nacional, como la reafirmación del respaldo gubernamental a figuras clave en el sector, tal y como se evidenció en la reciente defensa del Ejecutivo a José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra.
España es el segundo mayor productor de automóviles de Europa, solo por detrás de Alemania, y la planta de Almussafes ha sido históricamente uno de los motores industriales de la Comunidad Valenciana. La entrada de Geely, uno de los principales grupos automovilísticos de China, refuerza la internacionalización del sector y anticipa una mayor diversificación de la oferta de vehículos fabricados en el país. El acuerdo también puede interpretarse como una respuesta a la creciente competencia global y a la necesidad de adaptar la industria a los cambios tecnológicos y regulatorios que afectan al mercado europeo.