Rodrigo Sorogoyen estrena 'El ser querido' con Javier Bardem como director que vuelve a España para rodar en el Sáhara. La película explora el abandono familiar y político. El propio Bardem aborda la crisis migratoria y la presión de Marruecos.
La nueva película de Rodrigo Sorogoyen, 'El ser querido', llega a la cartelera española con Javier Bardem en el papel de un director de cine de renombre internacional que regresa al país tras años de éxito fuera. El proyecto, ambientado en el Sáhara, no solo marca el reencuentro profesional con su hija, interpretada por Victoria Luengo, sino que también utiliza la relación entre ambos como metáfora del abandono histórico de España hacia el Sáhara Occidental.
La cinta se adentra en la complejidad de los lazos familiares rotos y los paralelismos con la política exterior española. Sorogoyen opta por reflejar, a través de la distancia entre padre e hija, la situación de desamparo que vive el territorio saharaui desde hace décadas. El guion conecta la esfera íntima con la geopolítica, situando el conflicto en el centro del relato.
En una entrevista concedida a 'El Cine en la SER', Javier Bardem abordó abiertamente la relación entre España, Marruecos y el Sáhara, así como su propio compromiso con la causa saharaui. El actor señaló que la reciente crisis migratoria en Ceuta, marcada por la entrada masiva de inmigrantes, responde a una estrategia de presión por parte de Marruecos sobre el Gobierno español, en la que el control de los flujos migratorios se convierte en herramienta política. Bardem subrayó que esta situación pone en entredicho la estabilidad democrática y la gestión de un gobierno progresista en un contexto europeo cada vez más polarizado.
El intérprete también remarcó que, pese a la complejidad internacional, el Ejecutivo español debe asumir su responsabilidad para garantizar la tranquilidad y la seguridad de los habitantes de Ceuta. Según Bardem, la gestión de la crisis no puede dejar de lado las necesidades cotidianas de la población local, que vive con incertidumbre ante la falta de soluciones claras.
El estreno de 'El ser querido' coincide con un momento de especial sensibilidad en la política migratoria y las relaciones entre España y Marruecos. El Sáhara Occidental sigue siendo un territorio en disputa, con miles de saharauis desplazados y una situación humanitaria que permanece sin resolver. España, antigua potencia colonial, mantiene una posición ambigua que genera tensiones tanto a nivel interno como en su política exterior. El cine español, a través de proyectos como el de Sorogoyen, contribuye a mantener el debate sobre la memoria histórica y la responsabilidad política en la agenda pública. La película se suma a una tendencia reciente en la que el audiovisual nacional aborda temas de actualidad y conflicto, buscando conectar con una audiencia que demanda historias con impacto social y político.