La Real Maestranza de Caballería de Ronda volvió a reunir a rostros conocidos y trajes cuidados en la última edición de la Goyesca. Entre los asistentes, la atención se centró en Juan del Val y su hijo Pau, que reaparecieron juntos tras dos años sin celebrarse la tradicional corrida. Padre e hijo compartieron tendido y mostraron que la elegancia y la afición taurina siguen pasando de generación en generación.
Ambos eligieron trajes casi idénticos, diferenciados solo por el color de la corbata. En otra jornada, optaron por camisas blancas y vaqueros. No es la primera vez que se les ve juntos en una plaza: suelen acudir a Las Ventas y ya habían estado en la Real Maestranza de Sevilla durante el Domingo de Resurrección. Esta edición tenía un significado especial, al coincidir con el 75 aniversario de la alternativa de Antonio Ordóñez, abuelo de Fran Rivera, y con la presencia en el cartel de Juan Ortega, amigo cercano de la familia.
El cartel de la Goyesca 2026 incluyó a figuras como Morante de la Puebla, José María Manzanares, Juan Ortega y Diego Ventura, destacando el regreso de la corrida tras dos años de parón.
Pau del Val, que acaba de cumplir 20 años, mantiene un perfil discreto y prefiere estar lejos de los focos. Terminó el bachillerato en Estados Unidos y ahora estudia Comunicación Audiovisual en Madrid, siguiendo el camino de su hermano mayor, Juan, que ha trabajado en el equipo de Supervivientes. Según su madre, Nuria Roca, la inclinación de sus hijos hacia los medios es natural por el ambiente familiar, aunque Pau se siente más atraído por la producción y el trabajo detrás de las cámaras.
La pasión por los toros es un hilo conductor en la familia del Val. Pau admira a toreros como Juan Ortega y Morante de la Puebla, y es habitual ver a padre e hijo celebrando las faenas de sus favoritos. Juan del Val ha contado en entrevistas que su propio padre le transmitió el gusto por la tauromaquia, llevándole a las plazas y enseñándole los secretos del toreo en casa. Ahora, ese legado sigue vivo en sus hijos, que comparten la misma fascinación por el mundo taurino.
La Goyesca de Ronda, tras el parón, ha recuperado su papel como punto de encuentro para aficionados y figuras del mundo de la comunicación. La edición de 2026 giró en torno al 75º aniversario de la alternativa de Antonio Ordóñez, efeméride que marcó el eje histórico del festejo y reforzó la memoria taurina de la plaza. La ausencia de Cayetano Rivera en el cartel generó debate en la prensa, ya que el torero expresó su deseo de despedirse en Ronda, aunque finalmente no participó, según recogieron medios nacionales y la Agencia EFE.
La familia Ordóñez sigue siendo central en la historia de la plaza de Ronda, y la viuda de Antonio Ordóñez recordó públicamente que él habría querido que sus nietos gestionaran juntos la Goyesca, subrayando la importancia de la tradición familiar en este evento.
En el plano taurino, Juan Ortega fue uno de los nombres más destacados del cartel, consolidando su posición como uno de los toreros en mejor momento de la temporada. La cobertura en medios como Agencia EFE y El País subrayó la relevancia de la cita para la tauromaquia española y el regreso de la Goyesca como uno de los eventos más emblemáticos del calendario. La presencia de figuras del mundo de la comunicación, como Juan del Val y su hijo Pau, refuerza la conexión entre tradición y actualidad, mostrando cómo la afición y el estilo pueden convertirse en un vínculo familiar sólido.
En un contexto donde la tauromaquia sigue generando debate en España, la imagen de padre e hijo disfrutando juntos de la fiesta nacional aporta una perspectiva de continuidad y arraigo que, para muchos, sigue siendo parte de la identidad cultural del país. La importancia de la Goyesca y su proyección mediática han sido reconocidas por organismos oficiales y medios de referencia, como refleja la cobertura de Agencia EFE sobre el evento.