Volkswagen pospone el Golf eléctrico: el modelo icónico no llegará hasta 2030. Volkswagen ha pospuesto oficialmente el lanzamiento del Golf totalmente eléctrico al menos dos años. La compañía explica el retraso por la necesidad de perfeccionar la plataforma y ajustar prioridades ante la competencia y las condiciones del mercado.
La frase «no se necesita un Volkswagen Golf eléctrico en 2028», pronunciada por el CEO de la marca, Thomas Schäfer, se convirtió en una señal inesperada para el mercado. El tan esperado lanzamiento de la versión eléctrica del modelo más emblemático de la marca ahora se pospone al menos hasta 2030. Esta decisión confirma que Volkswagen está cambiando su estrategia y no se apresura a electrificar su principal éxito.
La razón del retraso no solo radica en el cambio de la coyuntura del mercado, sino también en las dificultades tecnológicas. Según señala la directiva del grupo, la plataforma de nueva generación SSP, sobre la cual se construirá el futuro Golf, aún no está lista para la producción en masa. Esta arquitectura promete un sistema de 800 voltios, carga ultrarrápida e integración con software moderno, pero su desarrollo ha sufrido demoras. En Volkswagen consideran que lanzar un modelo icónico sobre una tecnología inmadura es inaceptable: el Golf debe convertirse en un referente de eficiencia y rentabilidad, no en un experimento.
Paralelamente, el grupo ha renovado la octava generación del Golf con motores de gasolina e híbridos, prolongando así su vida comercial hasta finales de la década. Las nuevas versiones híbridas ya son capaces de recorrer hasta 100 kilómetros en modo eléctrico, lo que reduce la urgencia de reemplazar el modelo por uno completamente eléctrico. En la compañía subrayan que la prisa podría dar lugar a que un costoso Golf eléctrico compita con los propios modelos de la familia ID, y que la diferencia de precio con las versiones de gasolina sigue siendo demasiado grande para el comprador masivo.
Un papel importante lo desempeñó también la asignación de prioridades dentro del grupo. Las primeras en recibir la nueva plataforma SSP serán las marcas premium —Audi y Porsche—. Esto permitirá probar tecnologías avanzadas en modelos más caros y, posteriormente, hacerlas más accesibles para el segmento masivo. Volkswagen, por su parte, en los próximos años se centrará en la producción de vehículos eléctricos más asequibles, como el esperado ID.2, para cubrir las brechas en la gama y no perder posiciones en el mercado.
Otro factor es la competencia de los fabricantes chinos, principalmente BYD, y la inestabilidad de los precios de los coches eléctricos. Volkswagen reconoce que la infraestructura de recarga en Europa avanza lentamente y que la demanda de vehículos eléctricos sigue siendo volátil. El aplazamiento del lanzamiento del Golf hasta 2030 le da a la empresa tiempo para observar la dinámica del mercado y optimizar los costes, de modo que el nuevo modelo salga en el momento más favorable.
De este modo, Volkswagen apuesta por la cautela y la madurez tecnológica, en lugar de competir por la fecha de lanzamiento. Para los seguidores de la marca esto significa que habrá que esperar más para el Golf eléctrico, pero la compañía promete que el producto final cumplirá las expectativas y marcará un nuevo estándar en su clase.