La DGT recomienda declarar al conductor habitual si se presta el coche. El objetivo es que las multas lleguen al responsable real. La medida busca frenar fraudes y evitar sanciones injustas.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha lanzado una advertencia relevante para quienes ceden su vehículo a otra persona de manera frecuente. Según lo recordado en el programa 'Herrera en COPE', la DGT aconseja comunicar oficialmente quién es el conductor habitual del coche cuando no coincide con el titular. Esta recomendación pretende que las sanciones de tráfico se dirijan directamente al responsable real de la infracción, evitando que recaigan sobre el propietario del vehículo por defecto.
El procedimiento, sin embargo, no está exento de polémica. Durante la emisión, se puso sobre la mesa el recelo que genera entre algunos conductores la idea de informar a la DGT sobre quién utiliza el coche. Se percibe como una posible vía para aumentar el control sobre los usuarios, bajo el argumento de facilitar la gestión de multas. A pesar de estas dudas, la DGT insiste en que la medida busca atajar prácticas fraudulentas, como la habitual transferencia de sanciones y pérdida de puntos a terceros que no han cometido la infracción, un fenómeno conocido cuando se atribuye la falta a familiares como “el abuelo”.
La figura del conductor habitual está definida por la DGT como aquella persona que utiliza el vehículo durante más de 30 días seguidos. En el caso de los coches de alquiler, el plazo se reduce a más de tres días. Para que el registro sea válido, es imprescindible que el conductor habitual dé su consentimiento expreso, permitiendo que las notificaciones de sanciones le lleguen directamente. El titular del vehículo dispone de varias vías para formalizar este trámite: obtener el consentimiento del conductor, inscribirlo en el registro de Tráfico o comunicar cualquier cambio o finalización del uso. Este sistema también resulta especialmente útil para empresas de alquiler o grandes flotas, que pueden gestionar estos procesos de forma automatizada y en bloque.
La gestión correcta de la titularidad y el uso de los vehículos cobra especial importancia en un contexto donde las sanciones pueden implicar no solo multas económicas, sino también la pérdida de puntos del carné. Aunque el titular siempre tiene la opción de identificar al conductor real tras recibir una sanción, la DGT busca simplificar el proceso y reducir los casos de atribución indebida de responsabilidades. En este sentido, la medida se suma a otras iniciativas recientes de las autoridades para reforzar la trazabilidad y la transparencia en la circulación de vehículos en España.
En paralelo, la preocupación por el control y la privacidad de los conductores sigue generando debate. Este tipo de medidas, aunque orientadas a combatir el fraude, pueden ser vistas como un paso más en la supervisión de la movilidad. La cuestión de hasta dónde debe llegar la administración en la gestión de datos personales y la identificación de usuarios de vehículos sigue abierta, como ocurre en otros ámbitos donde la relación entre control y derechos individuales es objeto de discusión. En el ámbito judicial, la gestión de responsabilidades y sanciones también ha sido noticia recientemente, como en el caso de la investigación sobre la atribución de responsabilidades a figuras públicas, que se analiza en un reciente proceso judicial de relevancia nacional.
Según datos de la DGT, en España circulan más de 24 millones de turismos, y la correcta identificación del conductor habitual puede evitar conflictos legales y administrativos. La medida afecta tanto a particulares como a empresas, y su cumplimiento puede ser clave para evitar sanciones injustas o retrasos en la gestión de recursos. Además, la digitalización de los trámites permite realizar la comunicación de forma sencilla a través de la sede electrónica de la DGT, agilizando el proceso y reduciendo la carga burocrática para los usuarios.