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La factura de la luz sube a 79 euros y rompe el respiro del verano

La factura de la luz sube a 79 euros y rompe el respiro del verano © espanol.news
La factura de la luz sube a 79 euros y rompe el respiro del verano © espanol.news
El recibo eléctrico tipo se dispara en agosto y supera los 79 euros, según OCU. El encarecimiento del mercado mayorista y el fin de las rebajas fiscales elevan la presión sobre los hogares. El impacto varía según consumo y contrato.

La tregua en la factura eléctrica ha sido breve: en agosto, el recibo tipo bajo el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) llegó a 79,75 euros, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Esto supone un aumento del 17,7% respecto al mismo mes del año pasado y deja atrás cualquier sensación de estabilidad en el gasto doméstico.

El principal motivo de esta subida está en el mercado mayorista, que cerró agosto con un precio medio de 118,25 euros por megavatio hora. Solo agosto de 2022 fue más caro. La OCU atribuye el alza a una demanda eléctrica mayor, impulsada por el calor, y a una menor aportación de la energía eólica y nuclear. Aunque la fotovoltaica mantuvo su peso durante el día, al caer el sol hubo que recurrir al gas, encarecido por la crisis en Oriente Medio. Según datos de Infobae y EnergyNews, este nivel de precios mayoristas es de los más altos desde 2023 y ha impactado directamente en los recibos de millones de hogares.

Según estimaciones independientes, cerca de 8 millones de hogares españoles están acogidos al PVPC y son especialmente sensibles a las subidas del mercado mayorista.

El cálculo de la OCU parte de un hogar con 4,6 kW de potencia contratada y un consumo mensual de 292 kWh. En solo un mes, el recibo subió 1,91 euros, pero la comparación anual es mucho más dura: 12,01 euros más que en agosto de 2025. No todos los hogares notarán el mismo impacto, ya que el consumo real y las condiciones del contrato pueden variar mucho. De hecho, según fuentes como Democrata y FACUA, el importe de la factura puede oscilar bastante: algunos perfiles de consumo han registrado recibos de hasta 96,65 euros, lo que muestra la importancia de la tarifa y los hábitos de consumo.

El fin de las rebajas fiscales condicionadas agrava la situación. El Real Decreto-ley 18/2026 solo permite mantener el IVA reducido al 10% y el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5% si el IPC eléctrico de julio supera en más de un 15% el del año anterior. Este umbral no se alcanzó, por lo que las facturas de septiembre, que reflejan el consumo de agosto, ya no contarán con ese alivio fiscal. OCU pide revisar estos requisitos para evitar que los hogares queden desprotegidos ante nuevas subidas. Según Democrata, la continuidad de estas medidas fiscales depende estrictamente de la evolución de los precios, lo que añade incertidumbre para los consumidores.

El verano, lejos de aliviar la situación, ha dejado claro cómo el uso intensivo del aire acondicionado puede disparar el consumo. Un error frecuente en la configuración de estos equipos puede aumentar la factura hasta un 30%, según advierte Talent24h. La gestión eficiente del consumo se convierte así en una de las pocas herramientas reales para contener el gasto.

Existen notables diferencias en el importe final de la factura según el perfil de consumo y la metodología de cálculo: mientras OCU estima 79,75 euros para un hogar medio, otras organizaciones como FACUA sitúan el recibo en 96,65 euros para agosto de 2026. FACUA

Ante este panorama, la OCU recomienda comparar el coste anual de las distintas tarifas y revisar los contratos, en vez de dejarse llevar por descuentos temporales o precios promocionales. Las tarifas fijas pueden ofrecer cierta protección frente a las oscilaciones del mercado, pero no siempre son la opción más barata. El perfil de consumo, los servicios adicionales y la permanencia son factores clave. Para los hogares vulnerables, el bono social eléctrico sigue vigente en 2026 y puede suponer un alivio adicional, aunque es independiente de las rebajas fiscales.

El encarecimiento de la energía no solo afecta a los consumidores. Las empresas del sector también ajustan sus políticas para adaptarse a la volatilidad del mercado, como se vio en el análisis reciente sobre los pluses salariales en Naturgy.

La subida de la factura eléctrica en agosto confirma que la volatilidad sigue siendo la norma en el mercado energético español. La combinación de precios mayoristas imprevisibles, condiciones fiscales cambiantes y dependencia de factores externos como el clima o la geopolítica deja a los hogares en una posición vulnerable. Mientras las autoridades mantienen criterios restrictivos para las rebajas fiscales y el mercado responde más a la coyuntura internacional que a la realidad de las familias, el consumidor debe vigilar cada detalle de su contrato y buscar alternativas que, en la práctica, no siempre existen. La factura de la luz seguirá siendo un terreno incierto y cada subida, por pequeña que sea, puede convertirse en un golpe directo al bolsillo.

Laura Castillo Español.News
Redacción de España

Laura Castillo

Laura Castillo es periodista especializada en turismo, cultura e historia de España. Ha colaborado con Descubre Castilla, Rutas con Alma y Vida Local, escribiendo sobre tradiciones, fiestas regionales y rutas de viaje