En Madrid se aviva la polémica sobre la política contra la violencia de género. El Ayuntamiento de Madrid protagoniza intensos debates sobre las medidas frente a la violencia de género. La izquierda acusa al gobierno local de reducir apoyos, Vox niega la existencia del problema y el PP mantiene su postura sin ceder.
En la sala de plenos del Ayuntamiento de Madrid se vivió un ambiente tenso: todos los partidos políticos fueron blanco de críticas. En el día dedicado a la lucha contra la violencia hacia las mujeres, la administración municipal liderada por José Luis Martínez-Almeida quedó entre dos fuegos. Por un lado, las fuerzas de izquierda acusaron al gobierno local de reducir el apoyo a las víctimas y debilitar la red municipal de igualdad. Por otro lado, Vox volvió a negar la existencia misma de la violencia de género.
Acusaciones al ayuntamiento y respuesta del PP
Mar Barberán, de Más Madrid, afirmó que las acciones del gobierno municipal perpetúan la violencia al recortar recursos y servicios para las mujeres. Recordó que parte del personal de los centros municipales de igualdad ha convocado una huelga ante el temor al cierre de sus empleos. Según ella, la nueva estrategia de igualdad podría desmantelar el sistema de apoyo construido en las últimas décadas.
Los socialistas tampoco se quedaron al margen. Meritxell Tizón Gutiérrez, del PSOE, pidió frenar los cambios en la estrategia y reforzar la protección a las mujeres. Destacó que no se debe destruir lo que ya ha demostrado su eficacia y recordó un reciente incidente: a propuesta de Vox, se aprobó una iniciativa que obligaba a informar a las mujeres sobre las consecuencias del aborto — una medida que posteriormente el gobierno reconoció como un error.
Vox sigue negando el problema
Vox, representado por Carla Toscano, adoptó nuevamente una postura contundente, declarando que los hombres son las verdaderas víctimas y calificando al feminismo y a sus defensores de «villanos». En su discurso enumeró los logros históricos de los hombres y acusó al PP de ceder ante la izquierda a cambio de poder. Su retórica generó desconcierto entre los presentes, pero el partido mantiene su línea pese a los cambios internos.
En la sala se escucharon consignas en contra del cierre de los centros de igualdad, mientras empleados y usuarios de estas instituciones expresaban su preocupación por el futuro. Los partidos progresistas insisten: recortar la financiación y modificar la estrategia aumentará la vulnerabilidad de las mujeres.
Cifras trágicas y tragedias recientes
Las estadísticas oficiales siguen siendo implacables. En 2025, 39 mujeres murieron en España a manos de sus parejas o exparejas. Desde 2003, la cifra de víctimas asciende a 1.334, y desde 2013, 65 menores han perdido la vida. Casi quinientos niños quedaron huérfanos a causa de estos crímenes.
El último caso trágico ocurrió en Alpedrete (Madrid): una mujer de 60 años fue asesinada con 50 puñaladas por su pareja, quien luego se suicidó. El alcalde, el representante del PP Juan Fernández, prefirió no calificar el hecho como un acto de violencia de género.
Desacuerdos políticos y el futuro del apoyo a las mujeres
El debate en el Ayuntamiento evidenció la falta de consenso sobre cómo combatir la violencia contra las mujeres. La izquierda exige reforzar las medidas y mantener los centros actuales, mientras que la derecha y la ultraderecha o bien niegan el problema, o bien proponen un cambio de enfoque. El PP, pese a la presión de ambos lados, sigue defendiendo su política, considerándola eficaz y equilibrada.
Mientras los políticos discuten, trabajadores y usuarias de los centros de igualdad temen por el futuro del sistema de apoyo. El futuro de la lucha contra la violencia en Madrid sigue siendo una incógnita.