Madrid se prepara para restricciones masivas por la visita del Papa: transporte y centro controlados. Las autoridades de Madrid han anunciado restricciones de tráfico durante 15 días por la visita del Papa. El centro de la ciudad estará parcialmente cerrado y los autobuses serán gratuitos. Se recomienda a los residentes trabajar de forma remota.
En Madrid comienza un periodo de dos semanas de importantes restricciones de tráfico debido a la visita del Papa León XIV. Desde finales de mayo y hasta el 9 de junio, el centro de la ciudad afrontará amplios cortes que afectarán tanto a residentes como a visitantes de la capital. Los principales focos de tensión serán la plaza de Cibeles y la zona de Bernabéu, donde se esperan eventos multitudinarios con la participación de cientos de miles de personas. Según el alcalde José Luis Martínez-Almeida, la logística de la visita superará incluso la del nivel de la cumbre de la OTAN, y los servicios municipales se preparan para una carga sin precedentes.
Los días 3 y 4 de junio, el tráfico en los principales nudos de transporte quedará completamente cortado: los conductores solo podrán rodear Cibeles y Lima por rutas alternativas. Ya esta semana comenzaron restricciones parciales, que irán aumentando a medida que se acerque la fecha de la visita. Las autoridades advierten que los días especialmente difíciles serán el 6 y 7 de junio, cuando en el centro se celebrarán un encuentro juvenil y una misa multitudinaria, a la que se espera la asistencia de hasta un millón y medio de participantes. En estos días las restricciones afectarán no solo a las plazas, sino también a las calles adyacentes, y el acceso a algunas zonas solo será posible para los residentes locales y con grandes dificultades.
Para minimizar las consecuencias, el ayuntamiento recomienda utilizar la M-30 y otras vías de circunvalación, y promete colaborar con los servicios de Google y Waze para informar rápidamente sobre la situación del tráfico. Las autoridades insisten en que las empresas permitan el teletrabajo y adopten horarios flexibles. Del 3 al 9 de junio, el transporte urbano —autobuses EMT y el servicio Bicimad— será gratuito. Durante estos días, los empleados municipales podrán trabajar a distancia.
En la zona de Cibeles, las restricciones comenzaron con el montaje del escenario y los equipos para la misa. Ya el 23 de mayo se cerró el carril derecho del paseo de Recoletos, y desde el 25 de mayo están ocupadas las plataformas nocturnas de autobuses y otros tres carriles. El cierre total de la plaza está previsto para el 4 de junio. En la zona de Lima, frente al estadio Santiago Bernabéu, desde el 23 de mayo se ha cerrado el carril izquierdo del paseo de la Castellana, y desde el 25 de mayo —todos los carriles centrales. A partir del 3 de junio, el acceso para vehículos estará completamente restringido.
Los residentes del centro podrán acceder a sus viviendas, pero deben estar preparados para retrasos y restricciones, especialmente a partir del 4 de junio. Las autoridades aconsejan evitar el uso del vehículo privado en la medida de lo posible. Para los visitantes se han habilitado aparcamientos disuasorios en las afueras —en Ifema, Valdebebas, Ciudad Universitaria, Casa de Campo, Caja Mágica y Planetario— desde donde saldrán lanzaderas al centro. Para los peregrinos se han preparado 33 polideportivos en 15 distritos de la ciudad, con el objetivo de evitar pernoctaciones improvisadas en el centro y en el parque de El Retiro.
Durante los días principales de los eventos, se instalarán 1.027 contenedores de basura y 1.000 baños portátiles en la zona de Cibeles, así como 200 en la de Lima. La seguridad estará garantizada por 4.000 policías y 1.000 profesionales sanitarios, además de 2.400 voluntarios capacitados en primeros auxilios. En Cibeles funcionarán seis puestos médicos y en Lima, cuatro. En esos mismos días se espera en la capital un concierto de Bad Bunny, lo que añadirá presión a la infraestructura urbana.
Aún no se han dado detalles sobre las medidas que adoptarán el gobierno autonómico y el metro, ni se han precisado las restricciones en otros puntos del recorrido del Papa, incluido el centro de Cáritas en el barrio de Lucero. Por motivos de seguridad, el itinerario del Pontífice se mantiene en secreto, pero se sabe que se desplazará en el papamóvil y que los cortes se aplicarán de forma puntual.
Las autoridades subrayan que las restricciones afectarán no solo al centro, sino a toda la ciudad, incluidos los barrios fuera de la M-30. Para los desvíos se proponen las calles Santa Gracia, Bravo Murillo, Joaquín Costa, Francisco Silvela, Velázquez y Serrano. Como señala russpain.com, ya anteriormente en Madrid se adoptaron medidas de restricción al tráfico y a la construcción por grandes eventos, como por ejemplo, la paralización de un proyecto industrial en Montecarmelo que también fue acompañada de cambios temporales en la logística del transporte.
La visita del Papa León XIV será uno de los mayores acontecimientos religiosos de los últimos años en España. A modo de comparación, en 2011 la llegada de Benedicto XVI también estuvo acompañada de amplias restricciones, pero la visita actual se distingue por una mayor duración y número de participantes. Las autoridades de Madrid advierten con antelación sobre posibles retrasos y recomiendan planificar los trayectos teniendo en cuenta las nuevas limitaciones.