El vídeo que publicó en Instagram dura más de cinco minutos. Lola Lolita, cuyo nombre completo es Lola Moreno Marco, aparece con las marcas de su última operación en el ojo y cuenta que ha llegado al límite. Entre lágrimas, explica que necesita apartarse para cuidarse y recuperar una parte de sí misma que siente haber perdido.
«Voy a estar un tiempo desconectada por aquí. Lo necesito», dice. Presenta la decisión como una pausa, no como una despedida definitiva.
En el vídeo, Lola Lolita dijo que llevaba tiempo intentando ocultar cómo se encontraba y que quería escuchar las necesidades de su salud antes de volver.
La decisión también llega tras un año marcado por problemas físicos. Hace unos días, la creadora de contenido contó que volvía a pasar por el quirófano después de un año de intervenciones por orzuelos y blefaritis. Según explicó, esa situación también afectó a su ánimo y a su salud física. En el nuevo vídeo, dijo que tanto la mente como el cuerpo le piden parar. No se ha localizado un comentario de un médico, una clínica o su representante que confirme el diagnóstico, cuántas intervenciones hubo ni los plazos de recuperación.
También contó que le cuesta mostrarse vulnerable ante una audiencia amplia. Dijo que no quería llorar porque teme que conviertan ese momento en memes. Cuestionó que la sociedad se ría de alguien que se atreve a enseñar su fragilidad.
Diez años de trabajo y una comunidad construida durante ese tiempo preceden a la pausa. Lola Lolita quiso explicar personalmente por qué se ausentará. Dijo que ama su profesión y a quienes la siguen, pero que ahora mismo no se siente capaz de continuar. Necesita recuperar a «Lolita», según sus propias palabras.
La Sociedad Española de Estrabología describe el blefaritis como una inflamación de los párpados y el orzuelo como una inflamación de las glándulas del párpado. En algunos casos de orzuelo puede ser necesario un drenaje quirúrgico, pero esta información general no confirma el diagnóstico ni el tratamiento de Lola Lolita.
La pausa se suma a otras ausencias conocidas en el entorno de las redes y la televisión. Dulceida se alejó de las pantallas para cuidar su salud mental. El caso de María Patiño recuerda otra salida temporal del foco, tras una etapa de angustia y terapia. Sus trayectorias son distintas; en ambos casos, una figura pública interrumpió su exposición para atender su bienestar.
El vídeo no admite comentarios, aunque miles de personas ya lo han compartido y marcado con «me gusta». Esa respuesta muestra cuánto circuló el mensaje, pero no permite saber qué piensa cada persona que lo vio. Lola cerró con una frase que descarta una ruptura definitiva: «Esto no es un adiós, es un hasta luego».
La información disponible confirma que anunció una pausa, pero no ofrece una fecha de regreso ni una actualización posterior sobre su salud.
Como contexto médico general, la Sociedad Española de Estrabología explica que estas afecciones pueden requerir atención y, en determinados casos, tratamiento quirúrgico. Esa referencia no confirma de forma independiente qué diagnóstico o tratamiento ha recibido la influencer.