El Ayuntamiento de Madrid da luz verde a la reconversión de la antigua fábrica Borondo en Puente de Vallecas. El plan prevé 1.400 viviendas, zonas verdes, equipamientos y nuevas conexiones, con un 35% de vivienda protegida.
El Ayuntamiento de Madrid ha dado un paso decisivo para transformar uno de los mayores espacios industriales en desuso del sur de la ciudad. El Pleno municipal ha aprobado provisionalmente la modificación del Plan General de Ordenación Urbana que permitirá levantar hasta 1.400 viviendas en los terrenos de la antigua fábrica Borondo, en el barrio de Palomeras Sureste, a la espera del visto bueno definitivo de la Comunidad de Madrid.
La operación, bautizada como Área de Planeamiento ‘Tubos Borondo’, abarca más de 137.000 metros cuadrados entre la calle de la Arboleda, la carretera de Vicálvaro a Vallecas, la avenida de la Albufera y el Campus Politécnico de Vallecas. El ámbito incluye el polígono industrial La Arboleda y los suelos donde hasta 2021 se alzaban las naves de prefabricados de hormigón de Borondo, demolidas tras años de abandono.
Según el Consistorio, la parcela se había convertido en una barrera física entre barrios y equipamientos clave como el Campus Sur de la Universidad Politécnica, el Hospital Infanta Leonor y el Centro Deportivo Municipal Palomeras. El nuevo desarrollo busca coser el tejido urbano y mejorar la accesibilidad en una zona históricamente fragmentada de Puente de Vallecas.
Vivienda protegida y diversidad urbana
El proyecto contempla la construcción de 1.400 viviendas, de las cuales el 35% contará con algún tipo de protección pública, superando el mínimo legal del 20%. La ordenación apostará por manzanas de edificios de diferentes alturas y tipologías, rodeadas de zonas verdes y equipamientos tanto públicos como privados. Además, se reservarán espacios para actividades económicas, con el objetivo de dinamizar el entorno y generar empleo local.
La actuación se enmarca en la Estrategia del Sur, el plan municipal que pretende impulsar la regeneración urbana, económica y medioambiental de distritos como Latina, Carabanchel, Usera, Villaverde, Puente de Vallecas, Villa de Vallecas, Moratalaz, Vicálvaro y San Blas-Canillejas. Esta estrategia busca revertir décadas de desigualdad en el desarrollo urbano del sur de Madrid.
Movilidad sostenible y nuevas conexiones
La aprobación provisional de Tubos Borondo también supone un avance en la definición del Área DEMO 360 Vallecas, un proyecto de innovación urbana y sostenibilidad que abarca el espacio entre la A-3, la M-40, la red ferroviaria y la avenida de la Albufera. El Ayuntamiento prevé crear nuevos itinerarios peatonales y ciclistas, ampliar las zonas verdes y mejorar la movilidad sostenible, con especial atención a la conexión entre el Campus Universitario, el Pueblo de Vallecas, la estación de Cercanías y Metro Sierra de Guadalupe.
El entorno ya cuenta con más de una decena de líneas de autobuses de EMT Madrid, lo que refuerza su papel como nodo de transporte público en el sur de la capital. Además, la reconfiguración de la calle de la Arboleda permitirá una conexión más segura y directa entre los principales equipamientos y barrios colindantes.
Regeneración urbana y criterios ambientales
El plan no solo contempla viviendas y equipamientos, sino también la transformación de otros ámbitos industriales en desuso, como Santa Luisa y la subestación de Vallecas. En total, más de 360.000 metros cuadrados están llamados a convertirse en nuevos espacios residenciales, zonas verdes y áreas para usos urbanos innovadores.
La propuesta incorpora criterios bioclimáticos en el diseño del espacio público y de los edificios, priorizando la eficiencia energética, la reducción de emisiones y la arquitectura pasiva. Entre las actuaciones previstas destaca la regeneración del entorno del Hospital Infanta Leonor, con la creación de un parque público, la conexión con el Bosque Metropolitano y la habilitación de un espacio terapéutico.
La transformación de la antigua fábrica Borondo se suma a otras iniciativas de recuperación de espacios industriales en Madrid, una tendencia que busca dar respuesta a la demanda de vivienda y mejorar la calidad de vida en barrios tradicionalmente relegados. En este contexto, la falta de personal en servicios públicos, como la denunciada por los socorristas en playas y piscinas municipales, sigue siendo un reto para la gestión urbana, como se analizó en un reciente reportaje sobre las condiciones laborales en el sector.
La aprobación definitiva del proyecto por parte de la Comunidad de Madrid marcará el inicio de una de las mayores operaciones urbanísticas en el sur de la capital en la última década. Si se cumplen los plazos previstos, la zona podría comenzar a cambiar de aspecto en los próximos años, abriendo una nueva etapa para Vallecas y su entorno.