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Más de 10.000 muertes por calor extremo en Barcelona en dos décadas

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Más de 10.000 muertes por calor extremo en Barcelona en dos décadas Español.News
Más de 10.000 muertes por calor extremo en Barcelona en dos décadas

Un estudio revela que el calor extremo ha causado más de 10.000 muertes en el área de Barcelona desde 2002. Los barrios más vulnerables concentran el mayor riesgo. Las autoridades advierten que el fenómeno ya es estructural.

El calor extremo ha dejado una huella letal en el Área Metropolitana de Barcelona, donde más de 10.200 muertes han sido atribuidas a las altas temperaturas entre 2002 y 2022. Así lo confirma un estudio del Instituto Metròpoli, presentado ante responsables municipales y técnicos, que alerta sobre la gravedad del fenómeno y su concentración en los barrios más vulnerables de la región.

El análisis, basado en la comparación de días con temperaturas extremas y el aumento de la mortalidad en esas jornadas y las tres siguientes, identifica dos años especialmente críticos: 2003 y 2022. En ambos, el número de fallecidos por calor superó el millar, representando casi el 10% de todas las muertes anuales en la zona. El estudio señala que el 5% de los fallecimientos en el periodo analizado están relacionados directamente con episodios de calor intenso.

La investigación destaca que el riesgo no se distribuye de forma homogénea. Los barrios con mayor densidad de población, viviendas en mal estado o escasez de zonas verdes presentan tasas de mortalidad atribuible al calor mucho más elevadas. Según el Índice de Vulnerabilidad al Calor (IVAC) de la AMB, nueve municipios concentran a más de medio millón de personas especialmente expuestas. Las mujeres, debido a su mayor esperanza de vida, representan el 60% de las muertes vinculadas al calor, mientras que el 75% de los fallecidos tenía más de 85 años.

El informe, presentado por Elena Domene, responsable de Sostenibilidad del Instituto Metròpoli, utiliza el método Gasparini para determinar el exceso de mortalidad asociado a subidas de temperatura. Los datos muestran que el umbral crítico se sitúa en los 35,5 grados: a partir de ahí, la mortalidad se dispara. Además, la situación se agrava por la prolongación de los periodos de calor y el desplazamiento de los picos hacia el mes de julio, lo que convierte el fenómeno en un riesgo estructural y no en una emergencia puntual.

Entre los factores que protegen frente al calor, el estudio menciona la renta, el nivel educativo y la presencia de vegetación en el entorno. Por el contrario, ser mujer mayor de 65 años, vivir en zonas con poca cobertura verde o en edificios antiguos aumenta el riesgo de fallecimiento durante olas de calor. Ana Romero, directora de Servicios de Acción Climática de la AMB, subraya la necesidad de priorizar intervenciones en los territorios más expuestos y de mantener infraestructuras como zonas verdes, sombras y fuentes de agua.

El gerente del AMB, Ramon Torra, recuerda que ninguna administración puede afrontar sola el reto del calor extremo, mientras que Frederic Ximeno, director del Área de Acción Climática, insiste en que cada grado adicional complica la gestión de estos episodios. Ambos coinciden en la importancia de actuar sobre las áreas urbanas más vulnerables y de reforzar las políticas de adaptación y mitigación.

El fenómeno del calor extremo no es exclusivo de Barcelona. En otras regiones de España, los episodios climáticos severos también han generado alertas y consecuencias graves. Por ejemplo, en Galicia, las autoridades activaron recientemente el nivel naranja por lluvias y tormentas intensas, como se detalla en este informe sobre las alertas meteorológicas en A Coruña y Lugo.

El contexto europeo muestra que el cambio climático está intensificando los riesgos asociados al calor, la sequía y la contaminación, lo que obliga a las ciudades a replantear sus estrategias de protección y adaptación. En el caso de Barcelona, la evidencia recogida en el estudio del Instituto Metròpoli refuerza la urgencia de actuar sobre los determinantes sociales y urbanísticos que agravan el impacto del calor en la salud pública.

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