Micron cuadruplicó ingresos y batió previsiones gracias a la demanda de memoria por la inteligencia artificial. El valor bursátil superó el billón de dólares. El sector anticipa escasez hasta 2028.
Micron ha sorprendido al mercado con unos resultados trimestrales que reflejan el impacto directo del auge de la inteligencia artificial en la industria tecnológica. La compañía estadounidense, especializada en memoria y almacenamiento, registró en su tercer trimestre fiscal un incremento de ingresos que multiplicó por cuatro los datos del año anterior, alcanzando los 41.460 millones de dólares, muy por encima de las previsiones de los analistas.
El beneficio ajustado por acción se situó en 25,11 dólares, superando con claridad los 20,78 dólares estimados. El valor de las acciones de Micron reaccionó con una subida del 15% en las operaciones posteriores al cierre, impulsando la capitalización bursátil de la empresa por encima del billón de dólares. Según los datos publicados, el beneficio neto ascendió a 28.240 millones de dólares, frente a los 1.890 millones del mismo periodo del año anterior.
El crecimiento se apoya en la demanda sin precedentes de memoria para centros de datos, impulsada por la expansión de la inteligencia artificial. Solo en este segmento, las ventas de Micron se multiplicaron por más de siete, hasta los 11.500 millones de dólares. Además, la compañía informó de más de 5.000 millones en ingresos por unidades SSD para centros de datos y un aumento del 300% en la memoria destinada a la nube, que alcanzó los 13.770 millones. Las divisiones de móviles y ordenadores también experimentaron un crecimiento del 250%, mientras que la memoria para automoción y aplicaciones embebidas superó los 4.630 millones de dólares.
Micron ha firmado 16 acuerdos a largo plazo con grandes clientes, entre ellos operadores de centros de datos y fabricantes de automóviles, que garantizan ventas durante los próximos tres a cinco años. Estos contratos, que representan compromisos financieros de 22.000 millones de dólares, permitirán que aproximadamente la mitad de los ingresos futuros de la empresa estén asegurados bajo acuerdos estratégicos de compra.
La compañía prevé que la escasez de memoria y almacenamiento persista hasta al menos 2028, a pesar de que la oferta del sector podría mejorar gradualmente. Los precios de la memoria han subido de forma notable en los últimos años, ya que la capacidad de producción no logra cubrir la demanda generada por la inteligencia artificial y el crecimiento de los centros de datos. Esta situación también ha elevado los precios en segmentos como móviles y portátiles.
Para el próximo trimestre, Micron anticipa ingresos de unos 50.000 millones de dólares, muy por encima de los 11.300 millones registrados hace un año y de las previsiones de los analistas. La empresa también anunció el pago de un dividendo de 15 centavos por acción en julio.
El caso de Micron ilustra cómo la revolución de la inteligencia artificial está transformando la cadena de suministro tecnológica global. La memoria y el almacenamiento se han convertido en recursos críticos para gigantes como Nvidia y Google, que dependen de estos componentes para alimentar sus procesadores y servidores. En el contexto internacional, la escasez de chips y memoria afecta tanto a la industria tecnológica como a sectores como la automoción, y puede influir en los precios de dispositivos y servicios en Europa y España. El crecimiento de Micron refuerza la tendencia de concentración en el sector y anticipa una competencia aún más intensa por el acceso a componentes clave en los próximos años.