El empleo crece en España, pero hay una cifra que no cambia: 43.495 vacantes llevan al menos tres meses sin cubrir, según el último informe del SEPE. El dato, actualizado a julio de 2026, muestra que casi la mitad de los puestos ofertados en el último trimestre de 2025 no encuentran candidato, aunque el paro sigue alto.
El problema viene de lejos y va a más. En un año, las vacantes de difícil cobertura han subido un 13,6%. El total de puestos disponibles solo creció un 6,9%. El desajuste golpea sobre todo a la construcción, la industria manufacturera, el transporte, la hostelería y la sanidad. Las empresas buscan sin éxito conductores de camión, albañiles, camareros, cocineros, electricistas, fontaneros, soldadores, mecánicos, enfermeros, médicos y fisioterapeutas.
En el primer trimestre de 2026, más de 159.000 vacantes cualificadas no se cubrieron por falta de candidatos adecuados en España.
Muchos de estos empleos piden formación específica, experiencia y, a veces, permisos caros. Por ejemplo, empezar en el transporte puede costar hasta 4.000 euros en cursos y trámites. Esto frena a muchos. El SEPE apunta también a las condiciones laborales, la movilidad, el envejecimiento de las plantillas y la falta de relevo como causas que bloquean la contratación.
El desajuste no es igual en todo el país. Un mismo oficio puede faltar en una provincia y sobrar en otra. El índice de disponibilidad del Observatorio de las Ocupaciones muestra que la situación cambia según el territorio. Por eso, antes de elegir formación o cambiar de sector, conviene mirar la demanda real en cada zona.
Las empresas y los registros oficiales tampoco siempre ven lo mismo. El SEPE avisa de que muchas vacantes desaparecen de las estadísticas cuando las empresas dejan de buscar, aunque la necesidad siga ahí. En sanidad, la oferta y la demanda suelen coincidir más, pero en otros sectores la brecha es mayor.
Solo el 0,7% de las contrataciones en España se realiza a través de los servicios públicos de empleo, lo que evidencia la limitada eficacia de los canales oficiales para cubrir vacantes.
El Gobierno ha puesto en marcha una nueva partida de más de 234 millones de euros para formación, aprobada el 15 de septiembre de 2026. De ese dinero, 107,4 millones irán a las comunidades autónomas y 126,7 millones a convocatorias estatales. La construcción recibirá 25 millones y los oficios estratégicos, 35 millones. También habrá líneas para turismo y colectivos vulnerables. Todas las acciones estarán ligadas al Catálogo Nacional de Estándares de Competencias Profesionales e incluirán microacreditaciones, módulos y certificados.
Quien quiera mejorar su perfil puede apuntarse a los cursos gratuitos del SEPE mientras salen nuevas convocatorias. El informe completo de 2026 está disponible para quienes quieran ver el diagnóstico por ocupaciones y territorios.
Las vacantes persistentes no son solo cosa de España, pero aquí pesan más por el paro estructural y la falta de perfiles técnicos. El análisis de espanol.news ya mostraba cómo la rigidez normativa y la falta de adaptación a las nuevas necesidades laborales complican la gestión del empleo.
El mercado laboral español sigue atascado entre la falta de profesionales cualificados y un paro que no termina de bajar. Las nuevas inversiones en formación buscan cambiar esto, pero el reto es que la oferta educativa y la demanda real de las empresas se encuentren en la práctica, no solo en los informes. El futuro del empleo en España dependerá de cerrar esa brecha con soluciones concretas y adaptadas a cada sector y territorio.
El programa público para jóvenes, impulsado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, prevé beneficiar a 200.000 personas menores de 30 años hasta 2028, según información de El País.