Aumentan los desahucios en Madrid: miles de familias en riesgo de quedarse sin hogar. En Madrid se han registrado más de 25.000 desahucios en un año. Cientos de familias están al borde de la indigencia. Las redes de apoyo social se convierten en el único recurso para muchos.
En Madrid se agrava el problema de los desalojos: solo el año pasado, según datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en la capital se realizaron 25.540 procedimientos de desahucio. En este contexto, según estimaciones de organizaciones sociales, entre 4.400 y 4.500 personas en la región ya han perdido su vivienda habitual y se encuentran en situación vulnerable.
La situación se complica no solo para quienes se ven obligados a pasar la noche en la calle, sino también para miles de familias que se hacinan en habitaciones pequeñas, residen temporalmente con familiares o amigos, o dependen de comedores sociales y albergues temporales. Si no existieran estas formas de apoyo, el número de personas durmiendo en las calles de Madrid sería considerablemente mayor.
Desahucios y nuevos riesgos
El reciente caso de Mariano Soler, quien fue desalojado tras 50 años de alquiler, se ha convertido en uno de los símbolos de esta oleada. Solo la ayuda de activistas de PAH Vallekas (Plataforma de Afectados por la Hipoteca), que le ofrecieron alojamiento temporal, logró evitar que terminase viviendo en la calle. Sin embargo, no todo el mundo consigue este tipo de apoyo.
El pasado fin de semana, otro vecino de la capital, Mariano Ordás, fue desalojado por la fuerza de la casa en la que nació y creció. El motivo fue la decisión del propietario —la franciscana Venerable Orden Tercera (VOT)— de no ofrecerle un contrato de alquiler acorde con sus posibilidades como pensionista. Según los activistas, unas 300 familias más se encuentran en una situación similar y ahora enfrentan el riesgo de quedarse sin hogar.
La ciudad bajo presión
En los barrios de Carabanchel, Malasaña y Lavapiés se observa una nueva ola de gentrificación. Los residentes que no pueden hacer frente al aumento de los alquileres se ven obligados a abandonar sus barrios habituales y a mudarse cada vez más lejos del centro. La situación también está influenciada por las acciones de grandes propietarios, los llamados «fondos buitre», que buscan maximizar sus beneficios mediante subidas de precios y desalojos masivos.
En los próximos días se prevé un nuevo desalojo en la zona de Camino Alto de San Isidro. Los colectivos vecinales y el Sindicato de Vivienda de Carabanchel advierten: si las familias, amistades y redes sociales no muestran su apoyo, el número de personas sin hogar en las calles de Madrid seguirá aumentando.
Consecuencias sociales
Las celebraciones de San Isidro este año se desarrollan en medio de preocupantes noticias sobre desalojos. Activistas señalan que, si la tendencia continúa, los lugares tradicionales de reunión popular podrían convertirse en símbolos de inestabilidad social. En lugar de multitudes festivas en los prados de San Isidro, podrían aparecer cientos de cajas de cartón —el único refugio para quienes han perdido su hogar.