Un diputado brasileño propone que solo jugadores y técnicos de clubes nacionales puedan ser convocados a la Selección. La medida surge tras el fracaso en el Mundial 2026 y afecta también a la publicidad de apuestas.
El Congreso de Brasil debate un proyecto de ley que podría transformar la composición de la Selección nacional de fútbol. La iniciativa, presentada por el diputado Luiz Carlos Hauly (Podemos-RS), exige que tanto los jugadores como el cuerpo técnico de la Selección actúen exclusivamente en clubes brasileños para ser elegibles en competiciones internacionales. La propuesta, registrada como PL 3.582 de 2026, responde al decepcionante desempeño del equipo en la reciente Copa del Mundo, donde Brasil fue eliminado por Noruega con un marcador de 2-1, firmando su peor resultado desde 1990.
El texto del proyecto establece que la restricción se aplicaría no solo a la plantilla principal, sino también a las categorías de base y al fútbol femenino. Solo se permitirían excepciones en partidos amistosos o eventos promocionales, siempre que exista acuerdo con la entidad organizadora. El objetivo declarado es fortalecer el fútbol nacional y evitar la dependencia de figuras que desarrollan su carrera en el extranjero, una situación que quedó en evidencia en el último Mundial, donde solo 7 de los 26 convocados jugaban en Brasil y el seleccionador, Carlo Ancelotti, era extranjero.
Además de las restricciones deportivas, el proyecto introduce un veto a la publicidad de casas de apuestas en productos, equipos y competiciones organizadas en territorio brasileño. Actualmente, la presencia de las llamadas "bets" es significativa: en el inicio del Campeonato Brasileño de 2026, 12 de los 20 equipos de la Serie A mantenían contratos con estas empresas, y los naming rights de los principales torneos nacionales también están vinculados a este sector. La CBF, aunque no tiene prohibición expresa, debe cumplir la Ley nº 14.790/2023 y las normas del Ministerio de Hacienda para exhibir publicidad de apuestas, permitiendo solo a operadoras licenciadas participar en patrocinios.
El proyecto no aborda los acuerdos personales de patrocinio entre jugadores de la Selección y casas de apuestas, aunque se deja abierta la posibilidad de que futuras enmiendas incluyan este aspecto. Tras su presentación, la medida espera el despacho de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y podría pasar por varias comisiones antes de llegar al Senado y, eventualmente, a la sanción presidencial.
El debate sobre la influencia de intereses externos en el deporte y la gestión de crisis institucionales no es nuevo en la región. Recientemente, el respaldo del Gobierno español a la directora de la Guardia Civil, pese a investigaciones judiciales, mostró cómo las decisiones políticas pueden impactar la percepción pública y la estabilidad de las instituciones, como se analizó en este reportaje sobre la gestión de Mercedes González.
En el contexto internacional, la tendencia a proteger el desarrollo local en el fútbol ha generado debates en varios países. En Brasil, la medida podría afectar la proyección internacional de sus jugadores y la competitividad de la Selección, tradicionalmente nutrida por talentos que triunfan en ligas extranjeras. La discusión sobre la publicidad de apuestas también refleja una preocupación creciente por la influencia de este sector en el deporte y la necesidad de regulación. El proceso legislativo en Brasil suele ser prolongado y sujeto a modificaciones, por lo que el alcance final de la propuesta dependerá del debate parlamentario y de la presión de los actores involucrados.