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Raquel Perera y el reto de educar junto a Alejandro Sanz

Elena Serrano Español.News

Publicado por Elena Serrano

Raquel Perera y el reto de educar junto a Alejandro Sanz Español.News © espanol.news
Raquel Perera y el reto de educar junto a Alejandro Sanz © espanol.news

Raquel Perera rompe el silencio sobre la educación de Dylan y Alma, sus hijos con Alejandro Sanz. La coach revela el estrés que le genera este proceso y cómo afrontan juntos los desafíos de la adolescencia.

Raquel Perera vuelve a situarse en el centro de la conversación mediática tras sincerarse sobre uno de los temas más delicados de su vida: la educación de sus hijos Dylan y Alma, fruto de su relación con Alejandro Sanz. La coach, que durante años fue una figura clave en la carrera del artista, ha compartido en el pódcast 'El Rincón De Los Errores' cómo vive el día a día de la crianza en una etapa marcada por la adolescencia y la búsqueda de identidad de sus hijos.

Según relata Perera, el momento actual está lleno de matices y desafíos. Dylan, de quince años, y Alma, de doce, atraviesan esa frontera en la que los hijos empiezan a reclamar su espacio y a construir su propio criterio. Para Raquel, el reto es encontrar el punto justo entre ser una madre cercana y no perder la autoridad. “No puedes ser solo la mejor amiga, pero tampoco la figura que impone miedo”, resume, dejando claro que el equilibrio es una tarea constante y agotadora.

Un testamento emocional

En medio de este proceso, Perera ha decidido dejar por escrito su visión de la vida y los valores que considera esenciales. Su libro, al que define como “un testamento emocional”, está dedicado íntegramente a Dylan y Alma. La autora confiesa que, en esos momentos en los que siente que sus hijos apenas la ven o la escuchan, el libro se convierte en una guía silenciosa para cuando surjan dudas o inseguridades. Entre risas, admite que a veces recurre a una solución práctica: “Cuando me ponen nerviosa, les digo que lean el capítulo 3”.

La reacción de sus hijos ante este legado es dispar. Mientras Dylan empieza a mostrar interés y plantea preguntas sobre el contenido, Alma aún no termina de comprender el alcance del mensaje. Perera asume que cada uno tiene su ritmo y que, con el tiempo, ambos encontrarán sentido a esas páginas escritas desde la experiencia y el cariño.

El arte de poner límites

La coach no esconde que educar es, para ella, el mayor reto que plantea la vida. Considera que transmitir valores y herramientas sin imponer una visión rígida es una tarea delicada. “Quiero que sean libres, pero también que tengan recursos para enfrentarse al mundo”, explica. La necesidad de reglas y normas es, en su opinión, ineludible, aunque reconoce que la tentación de ceder para evitar conflictos está siempre presente, sobre todo cuando las reacciones adolescentes se vuelven incómodas o desafiantes.

En este punto, la relación con Alejandro Sanz adquiere un matiz especial. Aunque la pareja se separó en 2019 tras siete años de matrimonio, ambos mantienen una comunicación fluida por el bien de sus hijos. Perera revela que, en ocasiones, sus posturas sobre la libertad de decisión de Dylan chocan. Sanz le recuerda que no todo puede dejarse a la elección del adolescente, ya que sus decisiones se basan en una experiencia limitada. Para Raquel, el diálogo y el lenguaje son claves a la hora de marcar límites y aplicar consecuencias.

Una familia en sintonía

Pese a las diferencias, Perera subraya la importancia de mantener una línea educativa coherente, estén juntos o separados. “Si no hay coherencia, los niños se confunden”, advierte. Cada progenitor aporta su personalidad, pero el objetivo es que los hijos perciban una base común. La coach admite que no siempre es fácil, pero considera que el esfuerzo merece la pena para evitar contradicciones y dar estabilidad a Dylan y Alma.

El caso de Raquel Perera y Alejandro Sanz no es el único que ha generado debate sobre la crianza en familias mediáticas. Recientemente, la reacción de Andrea Nicolás tras la sentencia que lo separa de Colate también puso sobre la mesa el impacto de las decisiones parentales en la vida de los hijos, como se puede ver en este gesto inesperado del hijo de Paulina Rubio.

Como señala Divinity, la historia de Perera y Sanz es la de dos adultos que, pese a las diferencias y los litigios del pasado, han sabido reinventar su vínculo para priorizar el bienestar de sus hijos. Un ejemplo de cómo la exposición pública y la vida privada se entrelazan en la realidad de las familias más conocidas del panorama español.

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