Dos encapuchados asaltaron una tienda de cartas en Alcalá de Henares. Se llevaron vitrinas con cartas Pokémon valoradas hasta en 30.000 euros. La policía investiga el caso y el mercado negro de coleccionables.
Un robo inusual sacudió la madrugada del 6 de mayo en Alcalá de Henares, Madrid, cuando dos encapuchados irrumpieron en la tienda Tsuki Center y se llevaron dos vitrinas repletas de cartas Pokémon de alto valor. El asalto, ejecutado en apenas unos segundos, dejó un botín estimado entre 20.000 y 30.000 euros. La policía llegó al lugar solo cuatro minutos después de activarse la alarma, pero los ladrones ya habían huido.
El objetivo de los delincuentes no eran joyas ni tecnología, sino cartas gradeadas, piezas especialmente valoradas en el mercado por su estado y autenticidad certificada. Estas cartas, selladas y etiquetadas por empresas especializadas, pueden alcanzar precios superiores a los mil euros por unidad. Según los responsables de la tienda, los asaltantes actuaron con precisión y sabían exactamente qué vitrinas atacar, lo que apunta a un golpe planificado.
Entre las cartas robadas no se encontraba la codiciada Pikachu Van Gogh, una edición limitada fruto de una colaboración con el museo neerlandés, que por casualidad quedó fuera del alcance de los ladrones. Además de las cartas, los asaltantes sustrajeron algo de efectivo de la caja, aunque el grueso del botín fueron los coleccionables.
El mercado de cartas Pokémon ha experimentado un auge global en los últimos años, con precios que rivalizan con los de obras de arte exclusivas. En febrero, una carta de Pikachu subastada por el youtuber Logan Paul alcanzó los 16,5 millones de dólares. Según Forbes, el mercado de cartas coleccionables movió cerca de 21.400 millones de dólares en 2024, impulsado en parte por el interés de nuevas generaciones de coleccionistas y el resurgimiento de la afición durante la pandemia.
Este tipo de robos es frecuente en países como Estados Unidos, Australia y Japón, donde las tiendas especializadas suelen ser blanco de bandas organizadas. En España, sin embargo, este asalto destaca por su rareza y por el valor de los objetos sustraídos. Los responsables de Tsuki Center lograron que su seguro reconociera el valor de las cartas como si fueran joyas, tras insistir en que una sola vitrina puede suponer pérdidas de miles de euros.
La investigación policial sigue abierta y no se descarta que el robo haya sido encargado por terceros, dada la dificultad de revender cartas gradeadas en plataformas legales debido a sus números de serie únicos. Tanto los propietarios como la comunidad de coleccionistas vigilan el mercado secundario en busca de las piezas robadas. El caso pone de relieve el creciente atractivo de los coleccionables como activo financiero y el riesgo de que el mercado negro siga expandiéndose en España.
Como contexto, las cartas Pokémon se han convertido en uno de los objetos de colección más cotizados del mundo, con subastas que superan cifras millonarias y una demanda que no deja de crecer. La seguridad en tiendas especializadas se ha reforzado en muchos países tras una oleada de robos similares. En España, el caso de Alcalá de Henares podría marcar un antes y un después en la protección de este tipo de negocios y en la percepción del valor de los coleccionables.