La Seguridad Social permite aumentar la pensión de jubilación con bonificaciones por hijos y cuidados. Desde 2026, un complemento mensual por hijo puede marcar la diferencia. Cada ayuda exige requisitos y puede impactar notablemente en la cuantía final.
Una interrupción laboral por el nacimiento o cuidado de hijos puede traducirse en un aumento real de la pensión de jubilación. La Seguridad Social reconoce varios periodos vinculados a la maternidad y la crianza, que permiten sumar años computables y, desde 2026, acceder a un complemento mensual por cada hijo. Estas medidas, lejos de ser automáticas, exigen acreditar situaciones concretas y cumplir requisitos específicos.
El cálculo de la pensión depende de las bases cotizadas y los años trabajados, pero existen bonificaciones que pueden mejorar la cuantía final. Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, explica que es posible añadir hasta cinco años adicionales de cotización si se aprovechan todos los beneficios relacionados con la crianza. Sin embargo, no basta con ser padre o madre: la ley exige demostrar interrupciones laborales, excedencias o periodos sin cotización directamente ligados al nacimiento o cuidado de los hijos.
Hasta cinco años extra
El artículo 236 de la Ley General de la Seguridad Social permite reconocer hasta 270 días por cada hijo, menor adoptado o acogido, siempre que la cotización se haya interrumpido por extinción de la relación laboral o fin de la prestación por desempleo. Este periodo debe situarse entre los nueve meses previos al nacimiento (o tres meses antes de la adopción o acogida) y el final del sexto año posterior. El número de días reconocidos nunca puede superar el tiempo real sin cotizar.
Este beneficio solo puede aplicarse a uno de los progenitores y, en caso de desacuerdo, la ley otorga preferencia a la madre. Además, no sirve para alcanzar los 15 años mínimos exigidos para acceder a la pensión contributiva, pero sí incrementa la base reguladora. El límite de cinco años se alcanza sumando estos periodos con las excedencias por cuidado de hijos reguladas en el artículo 237.1, que considera cotizados hasta tres años de excedencia por cada hijo.
Días por parto: acceso a la pensión
El artículo 235 introduce otra bonificación dirigida a las mujeres: 112 días completos por cada parto de un solo hijo, y 14 días adicionales por cada hijo a partir del segundo en partos múltiples. Este reconocimiento solo se aplica si la trabajadora no ha cotizado durante las 16 semanas de baja por nacimiento y cuidado. A diferencia de los 270 días por cuidado, estos días sí pueden ayudar a completar los 15 años mínimos de cotización necesarios para acceder a la jubilación contributiva.
Complemento por brecha de género
Desde 2026, la Seguridad Social incorpora un complemento para reducir la brecha de género: 36,90 euros mensuales por hijo, hasta un máximo de cuatro. Este importe se abona en 14 pagas y puede suponer más de 110 euros extra al mes para quienes tengan tres hijos. Tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del 15 de mayo de 2025, el complemento se aplica en igualdad de condiciones a mujeres y hombres, aunque solo uno de los progenitores puede recibirlo por cada hijo. Si ambos lo solicitan, se concede a quien tenga la suma de pensiones públicas más baja.
Impacto real en la pensión
Una mujer con 30 años cotizados, tres hijos y una interrupción laboral suficiente podría sumar hasta 810 días por cuidado y 336 días por partos, lo que equivale a más de tres años adicionales. Con una base reguladora de 1.480 euros, estos periodos pueden traducirse en unos 100 euros extra por paga, según la escala prevista para 2026. Al añadir los 110,70 euros del complemento por tres hijos, el incremento total puede superar los 210 euros mensuales. El cálculo es orientativo y depende de las fechas, bases de cotización y periodos reconocidos.
El interés por los complementos y bonificaciones en la Seguridad Social ha crecido en paralelo a la preocupación por la suficiencia de las pensiones. Temas como los complementos salariales en otros colectivos, por ejemplo el caso de los guardias civiles, también han generado debate sobre la equidad y el reconocimiento de circunstancias personales, como se analiza en este reportaje sobre los factores que elevan el salario de los guardias civiles.
En la práctica, aprovechar estos beneficios requiere una gestión cuidadosa y la presentación de documentación que acredite cada situación. La Seguridad Social revisa caso por caso y solo reconoce los periodos que cumplen estrictamente los requisitos legales. Para quienes planean su jubilación, conocer estas opciones puede marcar una diferencia significativa en la pensión final.
Como dato adicional, los expertos recomiendan revisar periódicamente la vida laboral y consultar con la Seguridad Social antes de solicitar la jubilación, para asegurarse de que todos los periodos bonificables han sido correctamente reconocidos. La normativa puede cambiar y cada caso presenta particularidades, por lo que la información actualizada y el asesoramiento profesional resultan claves para optimizar la pensión.