Un accidente en la A-67 ha causado la muerte de Iván Sanz Cid, su esposa y dos hijos. Solo la hija menor sobrevivió. El suceso conmociona a Pesquera de Duero y al sector vitivinícola.
El municipio de Pesquera de Duero, en Valladolid, permanece en estado de conmoción tras el accidente de tráfico que costó la vida al empresario Iván Sanz Cid, su esposa Irene Garijo y dos de sus hijos, de 14 y 17 años. El siniestro, ocurrido en la tarde del domingo en el kilómetro 83 de la A-67, dejó como única superviviente a la hija menor, de nueve años, que fue trasladada en helicóptero al hospital de Burgos y se encuentra fuera de peligro tras una intervención quirúrgica.
La familia regresaba a Valladolid tras pasar el fin de semana en Cantabria cuando el vehículo, un Ford Bronco matriculado en abril, se salió de la vía a la altura de Herrera de Pisuerga (Palencia). Según las primeras hipótesis de la investigación, la somnolencia del conductor podría haber provocado la salida de la carretera y el posterior vuelco del coche, que terminó boca abajo tras varias vueltas de campana. Las autoridades han descartado que el estado de la vía influyera en el accidente.
La noticia ha impactado especialmente en Pesquera de Duero, donde la familia Sanz está profundamente arraigada y gestiona desde hace tres generaciones la bodega Dehesa de los Canónigos, una de las más reconocidas de la Ribera del Duero. Vecinos y trabajadores de la bodega han expresado su incredulidad y dolor ante la pérdida, recordando la implicación de la familia en la vida local y su papel destacado en el sector vitivinícola.
El tanatorio de Las Contiendas, en Valladolid, se llenó de familiares, amigos, compañeros de trabajo y representantes institucionales, entre ellos el presidente de la Diputación, Conrado Íscar, que trasladó sus condolencias y destacó la contribución de la familia Sanz a la proyección de la provincia. El funeral se celebrará en la catedral de Valladolid.
La investigación, a cargo de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial de la Guardia Civil de Palencia, se prevé compleja y prolongada. Los agentes analizan las huellas del vehículo, la velocidad y las circunstancias exactas del accidente, así como los resultados de las autopsias, para descartar posibles problemas de salud previos del conductor. Por el momento, no se han detectado fallos mecánicos en el coche.
La tragedia ha dejado un vacío notable en la comunidad local y en el sector del vino de Castilla y León. Dehesa de los Canónigos es una de las bodegas históricas de la Ribera del Duero, con una trayectoria familiar que ha contribuido al prestigio de la denominación. El accidente se produce apenas un mes después de otro siniestro mortal en el mismo tramo de la A-67, lo que ha reavivado la preocupación por la seguridad vial en la zona, aunque las autoridades insisten en que el estado de la carretera no fue determinante en este caso.
En Castilla y León, el sector vitivinícola representa un motor económico y cultural, con más de una decena de bodegas en Pesquera de Duero y una fuerte vinculación con la identidad local. La pérdida de la familia Sanz-Garijo supone un golpe para la comunidad y pone de relieve la importancia de la seguridad en los desplazamientos familiares, especialmente en periodos de retorno vacacional.