Ignacio Valero, de la Confederación Hidrográfica del Júcar, declaró que Carlos Mazón llegó desorientado al centro de emergencias durante la dana de octubre de 2024. El testimonio pone en duda la coordinación en un momento crítico.
La gestión de la emergencia provocada por la dana del 29 de octubre de 2024 en la Comunidad Valenciana ha quedado en entredicho tras la declaración judicial de Ignacio Valero, directivo de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). Valero afirmó ante la jueza de Catarroja que el entonces president de la Generalitat, Carlos Mazón, llegó al centro de coordinación sin conocer el estado real de la situación, lo que obligó a los equipos a ponerle al día de todos los acontecimientos clave ya discutidos durante horas previas.
Según el testimonio de Valero, Mazón se incorporó al dispositivo de emergencias a las 20:28, después de pasar varias horas en Valencia capital. Su llegada, descrita como la de alguien completamente ajeno a lo que estaba ocurriendo, generó la necesidad de repetir información crítica sobre el desbordamiento del barranco del Poyo y el riesgo de rotura de la presa de Forata, una infraestructura cuya posible falla, según la Generalitat, podría haber tenido consecuencias catastróficas.
El directivo detalló que, pese a que las alertas sobre Forata ya se habían comunicado y el aviso Es-Alert se había enviado a los móviles a las 20:11, fue necesario explicar de nuevo todo el contexto a Mazón. La jueza insistió en conocer en qué se notaba la falta de información del president, a lo que Valero respondió que se repetían debates y datos ya tratados anteriormente, ralentizando la dinámica del centro de emergencias.
Una vez en el Cecopi, Mazón asumió el mando y fue informado por responsables de Emergencias y del Consorcio Provincial de Bomberos. Valero relató que el president dirigía las intervenciones y, pasada la medianoche, ordenó a los presentes que se retiraran a descansar, aunque muchos optaron por continuar trabajando ante la gravedad de la situación.
Pese a la percepción de descoordinación, Valero subrayó que la llegada tardía de Mazón no retrasó la activación de las medidas clave, como el envío del Es-Alert, ya decidido a las 19:00. Sin embargo, reconoció que la necesidad de poner al día al president supuso una pérdida de tiempo en un momento de máxima tensión, cuando se coordinaban actuaciones de la Unidad Militar de Emergencias, Policía y bomberos.
El testimonio también reveló que Mazón fue presentado en el Cecopi por Salomé Pradas, entonces consejera responsable de la emergencia y actualmente principal investigada en la causa. Desde ese momento, Mazón tomó el control de la reunión, gestionando incluso los turnos de palabra y las conexiones por videoconferencia con otros organismos.
La declaración de Valero, jefe del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la CHJ, contradice la versión defendida por la Generalitat y los ex altos cargos investigados, que atribuían la falta de reacción a un supuesto apagón informativo por parte de organismos estatales. Decenas de autos y testimonios han ido desmontando esa tesis durante la instrucción judicial.
En el contexto de la gestión de crisis en España, la coordinación entre administraciones y la rapidez en la toma de decisiones han sido objeto de debate en otros casos recientes. Por ejemplo, la importancia de la actuación de altos cargos en situaciones críticas quedó patente tras el fallecimiento de Javier Calderón, figura clave en la inteligencia española, cuya gestión durante momentos delicados fue analizada en profundidad en un reportaje sobre su trayectoria.
La dana de octubre de 2024 puso a prueba los protocolos de emergencia en la Comunidad Valenciana. El Cecopi, centro de coordinación de emergencias, es el órgano encargado de reunir a representantes de todas las administraciones implicadas. El Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) permite monitorizar en tiempo real los caudales de ríos y embalses, siendo clave para anticipar riesgos. La activación del Es-Alert, sistema de avisos masivos a la población, se ha convertido en una herramienta fundamental en la gestión de catástrofes naturales en España.