Burger King pierde juicio contra repartidor despedido: la sentencia se mantiene. Un tribunal de Madrid declaró ilegal el despido de un repartidor de Burger King por no portar parte del uniforme. La empresa intentó recurrir el fallo, pero perdió la apelación y ahora debe reincorporar al empleado o pagarle una indemnización.
El 6 de septiembre de 2024, Burger King despidió a un repartidor que trabajaba en la empresa desde 2017 por no llevar la chaqueta y los pantalones corporativos durante su turno. La dirección consideró esto una infracción grave de las normas internas y de las medidas de seguridad laboral, señalando tres faltas «muy graves». Sin embargo, los tribunales no compartieron esta valoración.
El conflicto comenzó el 25 de agosto de 2024, cuando el empleado regresó tras realizar una entrega y la supervisora lo fotografió sin el uniforme obligatorio. La empresa alegó que en el lugar de trabajo hay recordatorios sobre la necesidad de portar el uniforme completo, y afirmó que incumplir estos requisitos podría causar perjuicios a la compañía y a otros empleados.
Decisión del tribunal de primera instancia
El repartidor no estuvo de acuerdo con el despido y acudió a los tribunales. El 12 de junio de 2025, el tribunal de primera instancia de Madrid le dio la razón: obligó a Burger King a reincorporar al trabajador a su puesto anterior o a pagarle una indemnización de 6.018 euros. La empresa intentó recurrir esta decisión ante una instancia superior.
Recurso de apelación de Burger King desestimado
En el recurso de apelación, Burger King invocó disposiciones de la ley laboral y del convenio colectivo del sector, argumentando que incumplir el uniforme es causa para un despido disciplinario. Sin embargo, el tribunal presidido por José Ignacio de Oro-Pulido Sanz no respaldó la postura de la empresa.
Los jueces señalaron que en los documentos del caso no hay pruebas de que el empleado haya infringido sistemáticamente las normas o que sus acciones hayan causado un daño real a la empresa. La infracción no fue reiterada, y la ausencia de una parte del uniforme no afectó la calidad del trabajo ni provocó consecuencias negativas.
Por qué el tribunal falló a favor del trabajador
En la sentencia judicial se destaca que el despido disciplinario solo es posible cuando existen infracciones graves y reiteradas. En este caso, se trató de un solo episodio que no tuvo consecuencias para la seguridad ni para la reputación de Burger King. El tribunal también obligó a la empresa a cubrir los gastos del abogado del trabajador y el impuesto correspondiente.
Como señala Talent24h, la decisión del tribunal pone de relieve la importancia de mantener el equilibrio entre los estándares corporativos y los derechos de los empleados. En España, las disputas laborales relacionadas con sanciones disciplinarias suelen gestionarse considerando las consecuencias reales para ambas partes y no únicamente las infracciones formales.