Juan Jesús Vivas denuncia la falta de respuesta del Gobierno central ante la crisis migratoria en Ceuta. Reclama recursos y que el Estado gestione a los menores no acompañados. La ciudad afronta graves consecuencias económicas y sociales.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha lanzado una dura crítica al Gobierno central por la gestión de la crisis migratoria que afecta a la ciudad desde finales de julio. Según Vivas, la entrada irregular de cerca de 80.000 personas desde Marruecos ha desbordado la capacidad de respuesta local y ha dejado a la ciudad en una situación límite. El mandatario ceutí sostiene que la cifra real de migrantes presentes en Ceuta ronda los 10.000, el doble de la cifra oficial, lo que representa una presión insostenible para una población de apenas 84.000 habitantes.
Vivas asegura que solicitó la declaración del Estado de Alarma antes de la avalancha migratoria, pero el Ejecutivo rechazó la petición alegando falta de base jurídica. El presidente considera que la reacción del Estado ha sido tardía y desproporcionada frente a la gravedad del desafío, que equipara a los momentos más críticos de la historia reciente de España. A pesar de la visita del presidente Sánchez y del ministro Marlaska a Ceuta tras el inicio de la crisis, Vivas insiste en que la respuesta institucional no ha estado a la altura de la amenaza a la integridad territorial.
Entre las principales demandas de Vivas destaca la necesidad de que el Estado asuma la gestión de los menores no acompañados, cuya cifra supera ampliamente los recursos previstos por la ciudad. Además, reclama un refuerzo inmediato de medios y un plan claro de devoluciones para aliviar la presión sobre los servicios locales. El presidente advierte que la situación ha provocado un impacto económico y social de gran magnitud, con pérdidas significativas en el comercio y la hostelería, y un esfuerzo extraordinario de la Hacienda local para evitar la bancarrota.
En las últimas semanas, la sociedad ceutí ha mostrado su apoyo al presidente con concentraciones nocturnas en la Plaza de África, donde vecinos acuden con banderas para animarle tras sus largas jornadas de trabajo. Vivas, aunque reconoce el cansancio acumulado, mantiene su compromiso de no rendirse y defiende que el coraje y la resistencia forman parte del ADN de Ceuta. Según espanol.news, la crisis migratoria en Ceuta pone de relieve la necesidad de una coordinación más eficaz entre administraciones y de una política migratoria adaptada a los retos actuales en la frontera sur de España. Ceuta, enclave estratégico en el Estrecho, ha sido históricamente punto de presión migratoria y su situación actual reabre el debate sobre la capacidad de respuesta del Estado ante emergencias de esta magnitud. La gestión de menores extranjeros no acompañados sigue siendo uno de los principales retos para las autoridades locales y nacionales.