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Cierra el Bar Castilla, referente de los torreznos en Mallorca

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

Cierra el Bar Castilla, referente de los torreznos en Mallorca Español.News © espanol.news
Cierra el Bar Castilla, referente de los torreznos en Mallorca © espanol.news

El Bar Castilla de Es Fortí, famoso por sus torreznos y cocina tradicional, baja la persiana tras diez años bajo la gestión de Enrique Perlado. El cierre responde a un conflicto de alquiler y marca el fin de una etapa para el barrio.

Enrique Perlado, rostro habitual tras la barra y los fogones del Bar Castilla de Mallorca, ha cerrado definitivamente las puertas del emblemático local de Es Fortí tras una década al frente. A sus 65 años, Perlado se despide de un negocio que se había convertido en punto de encuentro para vecinos y trabajadores de la zona, especialmente por sus torreznos, reconocidos incluso por clientes de Soria.

El cierre no ha sido fruto del cansancio ni de una decisión personal, sino consecuencia de un contencioso con la propiedad del local, que ha reclamado el espacio y forzado la salida del hostelero. Perlado lamenta no poder jubilarse aún —le quedan más de dos años para alcanzar la edad legal— y asegura que, tras un breve descanso, buscará seguir vinculado a la hostelería, convencido de que su experiencia sigue siendo valiosa en un sector con demanda de personal.

Durante estos diez años, el Bar Castilla se consolidó como refugio de la cocina tradicional: torreznos de Soria, huevos rotos, morcilla, callos y manitas eran parte de una carta que apostaba por recetas caseras y sabores de siempre. La clientela, fiel y mayoritariamente del barrio, valoraba la autenticidad y el trato cercano. Perlado destaca el reconocimiento recibido: «Incluso sorianos decían que aquí los torreznos salían mejor que en su tierra».

El ritmo de trabajo, sin embargo, era extenuante. El propio Perlado reconoce jornadas de hasta quince horas, muchas veces en solitario, lo que acabó pasando factura física. Ahora, la perspectiva de una jornada laboral más corta le resulta atractiva, aunque el cierre deja un vacío tanto para él como para los habituales del bar, algunos de los cuales llegaron a bromear con organizar una manifestación para evitar la clausura.

El impacto en el barrio es evidente. Es Fortí pierde otro de sus establecimientos tradicionales, en un contexto donde, según Perlado, «los barrios se están vaciando y sólo queda la gente mayor». El hostelero subraya que cerrar el Bar Castilla significa dejar atrás años de recuerdos, amistades y una forma de entender la hostelería que, poco a poco, se va perdiendo.

Antes de marcharse, Perlado lanza una reivindicación: reclama más apoyo para autónomos y pequeños empresarios, señalando las dificultades y gastos que afrontan quienes gestionan negocios modestos. «Todo son problemas y gastos para los autónomos. Que miren un poco más por nosotros», insiste.

El caso del Bar Castilla se suma a una tendencia de cierres de locales emblemáticos en barrios tradicionales, fenómeno que afecta a la vida social y comercial de muchas ciudades españolas. La transformación de los barrios y la presión inmobiliaria están detrás de muchos de estos cierres, como también ocurre en otros ámbitos, donde la modernización de infraestructuras puede cambiar la dinámica local, tal como sucedió con la apertura del nuevo puente en el Caminito del Rey, que ha transformado la experiencia de los visitantes (ver más sobre la transformación de espacios emblemáticos).

El cierre del Bar Castilla deja a Es Fortí sin uno de sus referentes gastronómicos y a Enrique Perlado ante una nueva etapa profesional, marcada por la resiliencia y la voluntad de seguir aportando su experiencia en la hostelería mallorquina.

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