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Anna Possi sigue al frente de su bar a los 101 años

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

Anna Possi sigue al frente de su bar a los 101 años Español.News © espanol.news
Anna Possi sigue al frente de su bar a los 101 años © espanol.news

Anna Possi, nacida en 1924, abre cada mañana el Bar Centrale de Nebbiuno, que fundó junto a su marido en 1958. Atribuye su longevidad a la actividad constante, una dieta sencilla y el contacto diario con los vecinos.

Anna Possi, con 101 años cumplidos en noviembre de 2025, continúa abriendo cada día el Bar Centrale de Nebbiuno, en la región del Piamonte, al norte de Italia. Desde 1958, cuando inauguró el local junto a su marido, su vida ha estado ligada a este pequeño establecimiento familiar frente al lago Maggiore. Tras la muerte de su esposo en 1974, Anna decidió mantener el negocio y convertirlo en el eje de su rutina diaria.

Su jornada comienza antes del amanecer. Se levanta a las seis, prepara el local, limpia las mesas y organiza las provisiones antes de abrir las puertas a las siete. A lo largo del día, sirve cafés, conversa con los clientes habituales y supervisa cada detalle del bar. Aunque su hija Cristina y una nieta colaboran en algunas tareas, Anna sigue presente tras la barra, atenta a todo lo que ocurre.

La clave de su vitalidad, según ha explicado en varias entrevistas, reside en la combinación de trabajo constante, mente activa y una alimentación austera. “Comer poco y no quedarse quieta” es el resumen que repite cuando le preguntan por su secreto. Para ella, el bar es su gimnasio: pasa horas caminando, limpiando y resolviendo pequeñas necesidades del local, sin separar el trabajo de su vida cotidiana.

Su dieta es sencilla y reducida. Desayuna té y una porción de tarta de manzana casera. Al mediodía, una pequeña ración de pasta, a veces con mantequilla, otras con ajo, aceite y guindilla. Por la noche, suele optar por purés de legumbres, fruta cocida y apenas un poco de carne. Anna insiste en que estas costumbres son personales y no deben interpretarse como una receta universal, ya que no existen estudios que vinculen directamente su longevidad con una pauta concreta.

El contacto diario con los vecinos y turistas es otro de los pilares de su rutina. Conversar, escuchar problemas y sentirse útil le ayuda a evitar la melancolía y a mantener la independencia. Esta forma de entender el trabajo y la vida recuerda a otras historias de longevidad activa, como la de Elena Burillo, quien dejó la Policía para dedicarse a la agricultura y ganadería en Zaragoza, enfrentando jornadas de más de 15 horas en el campo (más detalles aquí).

Anna también ha comentado que sigue trabajando porque está pagando cotizaciones que solo podrá recuperar al cumplir 105 años. Sin embargo, no existen documentos públicos que aclaren si se trata de un régimen especial, cotizaciones voluntarias o atrasadas, por lo que no debe interpretarse como una norma general del sistema italiano.

En los últimos años, Anna Possi ha recibido reconocimientos de entidades como Confcommercio y FIPE, y fue nombrada comendadora de la República Italiana. En febrero de 2026, su saludo apareció en la ceremonia inaugural de los Juegos de Milano Cortina. Su historia no plantea el trabajo hasta edades avanzadas como una obligación, sino como una elección personal que le aporta sentido y pertenencia a la comunidad.

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