La Guardia Civil arresta a cuatro marroquíes, uno menor, tras un ataque con piedras a militares en Ceuta. Es la segunda emboscada en dos días. Un sargento resultó herido leve.
La tensión en Ceuta vuelve a escalar tras la detención de cuatro ciudadanos marroquíes, uno de ellos menor de edad, por su implicación en una emboscada contra una patrulla militar. El incidente, ocurrido en las últimas horas, se suma a otro ataque similar registrado apenas dos días antes en la ciudad autónoma. Según fuentes de la investigación citadas por EL MUNDO, los agresores esperaron el paso de los militares para lanzar piedras de forma indiscriminada, provocando heridas leves a un sargento.
La rápida intervención de una patrulla del Grupo de Acción Rápida (GAR) de la Guardia Civil, desplegada en la zona, permitió la detención inmediata de tres de los implicados. El cuarto sospechoso logró huir en un primer momento, pero fue localizado poco después. Ninguno de los militares iba armado ni contaba con material de protección en el momento del ataque, una situación que ya se había repetido en la emboscada anterior.
Este nuevo episodio de violencia se produce menos de una semana después de que otros doce inmigrantes fueran arrestados por asaltar con piedras y cuchillos un vehículo del Ejército, dejando a cuatro militares heridos. La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha denunciado que los militares en Ceuta siguen siendo blanco de agresiones y ha reclamado más medios para garantizar su seguridad y capacidad de respuesta ante este tipo de incidentes.
El Partido Popular ha solicitado que los militares reciban el reconocimiento de agentes de la autoridad, lo que les otorgaría mayor respaldo legal y jurídico en situaciones de riesgo. Desde ATME insisten en que, además de las agresiones físicas, los efectivos sufren un desgaste psicológico constante por insultos y acusaciones reiteradas.
Ceuta, enclave estratégico en la frontera sur de Europa, ha experimentado en los últimos años un aumento de la presión migratoria y de los incidentes relacionados con la seguridad. La presencia de unidades especiales de la Guardia Civil responde a la necesidad de reforzar el control y la protección de los efectivos desplegados en la zona. Según datos oficiales, los ataques a patrullas militares en la ciudad autónoma han generado preocupación tanto en el ámbito militar como político, impulsando el debate sobre la dotación de recursos y el estatus jurídico de los soldados en misiones de vigilancia fronteriza.