La Veronal inaugura Dansàneu en Isil, marcando el inicio de la edición más ambiciosa del festival. Cuatro producciones propias y homenajes a figuras históricas destacan en la programación. El evento refuerza la cultura en zonas rurales.
La 35ª edición del festival Dansàneu arranca este viernes en las Valls d’Àneu con la actuación inaugural de La Veronal y su espectáculo Sonoma, consolidando la apuesta del evento por llevar grandes producciones a entornos rurales. El festival, que se extiende del 24 de julio al 2 de agosto, destaca este año por su programación ambiciosa: cuarenta proyectos en diez días, con cuatro producciones propias y homenajes a figuras esenciales como Joaquim Morelló y Pau Casals.
La directora Rut Martínez Ribot subraya el esfuerzo que supone acercar la danza y la música a municipios de montaña con escasos recursos culturales. Dansàneu, nacido como formación de danzas tradicionales bajo la dirección de Joan Serra, ha evolucionado desde 2015 hacia un laboratorio cultural que integra nuevas disciplinas y formatos. El evento se desarrolla en escenarios singulares, desde plazas empedradas hasta iglesias románicas, pantanos y bosques del Pirineo, lo que refuerza su carácter único.
Entre las novedades de esta edición, el festival presenta Drames rurals i altres contes, una producción basada en textos de Víctor Català y curada por Blanca Llum Vidal, con la participación de Àngels Gonyalons. Además, Les barques volen pel cel. Converses entre els germans Pau i Enric Casals rinde tributo al centenario del violonchelista Pau Casals y a su hermano Enric, con interpretaciones de Xavier Albertí y Jordi Lara. El homenaje a Joaquim Morelló i Niart, figura clave en la historia local y descubridor de las pinturas románicas de Sana Maria d’Àneu, incluye una exposición y un texto performativo de Xavier Albertí interpretado por Laura Albert.
La programación también incorpora Màrtir de Sant Sebastià, que se representará en la iglesia de Sant Joan d’Isil, un espacio con acústica y ambiente singulares gracias a su ubicación sobre el río Noguera Pallaresa. El festival espera recibir a unas 8.000 personas, una cifra relevante considerando que la mayoría de los espectáculos tienen aforo limitado entre 100 y 200 asistentes. El recinto más grande, Cap del Port en Baqueira Beret, acogerá el concierto de El Petit de Cal Eril para unas 300 personas.
El cartel se completa con actuaciones de Anna Andreu, Magalí Sare y Lídia Pujol, así como actividades que ponen en valor el patrimonio inmaterial, como la conversación entre Andreu Claret y Magda Oranich sobre el libro Totes les batalles, y la conferencia de la historiadora Helen Graham por el 90 aniversario del inicio de la Guerra Civil. La clausura estará a cargo de La Venidera con la obra No, donde los bailarines Albert Hernández e Irene Tena exploran nuevas formas de diálogo con la tradición.
La apuesta de Dansàneu por la descentralización cultural y la recuperación de la memoria local lo ha convertido en un referente de los festivales de verano en España. El evento recibió el Premio Nacional de Cultura en 2021, reconocimiento que respalda su trayectoria. La programación de este año refuerza la tendencia de los festivales a combinar grandes nombres con la promoción de la identidad local, una fórmula que también se observa en otras iniciativas culturales, como la que destaca el impulso de la bata como símbolo de las mujeres rurales en Andalucía.
Dansàneu se celebra en una comarca de apenas 2.000 habitantes, lo que subraya el impacto de la cultura en zonas de baja densidad poblacional. El festival ha demostrado que es posible atraer a compañías y artistas de primer nivel a escenarios alejados de los grandes circuitos urbanos. La edición de este año confirma la consolidación de Dansàneu como espacio de referencia para la danza y la música en el Pirineo, y refuerza la importancia de la cultura como motor de cohesión y desarrollo en el ámbito rural.