Cultura

El bob con capas y el mullet marcan el regreso ochentero

El bob con capas y el mullet marcan el regreso ochentero © espanol.news
El bob con capas y el mullet marcan el regreso ochentero © espanol.news
El bob con capas y el mullet vuelven a escena con un aire renovado. Volumen, movimiento y flequillos cortos se imponen en los salones de Madrid. Pablo Bogado explica cómo los ochenta inspiran los peinados que ya se preparan para 2026.

El bob con capas y el mullet ya no son solo un guiño a la nostalgia: se han convertido en los cortes que más llaman la atención en los salones de Madrid. Vuelven el volumen, las capas bien pensadas y los flequillos cortos, pero con una idea clara: recuperar la actitud de los ochenta sin disfrazarse. Pablo Bogado, especialista en color y corte, lo resume así: ahora sabemos cuándo parar.

La fiebre ochentera no se queda en Instagram, donde los filtros retro han llenado los perfiles de versiones pasadas de amigos y famosos. El fenómeno va más allá del juego digital. Para Bogado, la clave está en rescatar los códigos de aquella década: volumen, capas, movimiento y una personalidad que se nota en cada mechón. Pero, a diferencia de entonces, el exceso ya no tiene sitio. El volumen se coloca con precisión y las capas se adaptan a cada rostro, sin cardados extremos ni perder naturalidad.

Las búsquedas de 'stacked angled bob' en Pinterest aumentaron más de un 1000% en verano de 2026, reflejando el auge de los cortes voluminosos y estructurados.

El bob se reinventa

El bob nunca desapareció, pero en 2026 cambia de piel. Pierde la rigidez y el acabado pulido de los últimos años y gana movimiento y frescura. Las capas, tanto internas como externas, levantan la raíz y dan ese aire ochentero reconocible, sobre todo si el corte lleva un flequillo largo o desfilado. El truco, según el experto, es que el resultado no grite 'ochentas', sino que el pelo parezca tener vida propia. El brushing se hace con intención, pero sin que parezca que se ha invertido media mañana frente al espejo.

El peinado se apoya en el secador y el cepillo para levantar la raíz y trabajar las puntas en distintas direcciones. Las ondas naturales y los acabados deshechos encajan bien, siempre que el conjunto conserve ese aire de libertad que marcó la década. La pauta es sencilla: evitar que todas las puntas miren al mismo sitio y dejar que las capas hagan el resto.

El resurgimiento del volumen ochentero no se limita a España: en los informes de tendencias internacionales de 2026, los expertos destacan que el bob texturizado y el mullet moderno figuran entre los cortes más buscados, con el 'modern mullet' alcanzando 450.000 búsquedas mensuales a nivel global.

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Mullet sin miedo

El mullet, ese corte que en los ochenta dividía opiniones, vuelve con una versión más suave y conectada. Mantiene la esencia: más corto delante, largo detrás y una silueta desigual que no busca la perfección. Puede alargarse hasta rozar el shag o acortarse hacia el mixie, pero lo importante es que conserve el movimiento y la espontaneidad. La textura natural y los productos ligeros son aliados clave, porque el mullet de 2026 no quiere parecer trabajado, aunque detrás haya técnica.

Para quienes no quieren un cambio radical, la melena XXL también tiene su sitio en este revival. Las capas largas, el volumen en la raíz y un secado flexible permiten rendir homenaje a los ochenta sin renunciar al largo. El flequillo largo y el movimiento alrededor del rostro completan el guiño, pero con una diferencia: el pelo se mueve, no se queda inmóvil como en las fotos de archivo.

Iconos y referencias

Kim Basinger, Michelle Pfeiffer y Cindy Crawford inspiran este regreso. Cada una representa una forma distinta de volumen, capas y movimiento. Basinger es la referencia para el volumen sexy y el rubio imperfecto; Pfeiffer, para las capas luminosas y el volumen enmarcando el rostro; Crawford, para la transición hacia la melena abundante y el blowout. Todas demuestran que el pelo era parte del personaje, no solo un complemento.

Pablo Bogado coincide en que la moda capilar de los ochenta no se copia, se interpreta. El objetivo no es reproducir un videoclip de 1986, sino adaptar la actitud y la libertad de entonces a los gustos y necesidades de hoy. Así, el bob con capas, el mullet renovado y la melena XXL con volumen resumen el espíritu de 2026.

En este contexto, no sorprende que el interés por el cabello y su coloración siga creciendo, como ya se vio en el análisis anterior sobre los gestos clave tras el verano. La diferencia ahora es que el foco está en el corte y el movimiento, no solo en el color. La tendencia es clara: el pelo vuelve a ser protagonista, pero con una naturalidad y una personalidad que marcan distancia con el pasado. El resultado es una moda que mira a los ochenta sin nostalgia, pero con la seguridad de que el volumen, las capas y los flequillos cortos han vuelto para quedarse.

Según el análisis de la agencia EFE, la influencia ochentera en los salones españoles se consolida como una de las tendencias más fuertes de la temporada, con especial atención a la personalización de los cortes y el control del volumen.

Elena Serrano Español.News
Redacción de España

Elena Serrano

Elena Serrano es periodista especializada en estilo de vida, cultura popular y vida cotidiana en España. Ha trabajado con Estilo Hoy y Gala España, publicando contenidos que combinan entretenimiento con información práctica.