La Audiencia Nacional ordena revisar material incautado a Villarejo en busca de pruebas contra María Dolores de Cospedal. La exdirigente del PP vuelve al foco judicial tras años de sospechas y archivos.
La Audiencia Nacional ha dado un nuevo giro al caso Villarejo al ordenar a la Unidad de Asuntos Internos que analice si entre los archivos incautados al excomisario existen pruebas que impliquen a María Dolores de Cospedal y a su marido, Ignacio López del Hierro. Esta decisión, adoptada por el juez Antonio Piña tras la jubilación de Manuel García-Castellón, reabre un frente judicial que nunca llegó a cerrarse del todo para la exsecretaria general del Partido Popular.
El foco vuelve a situarse sobre Cospedal después de que hayan salido a la luz nuevas grabaciones, algunas difundidas por RAC1, en las que Villarejo y la exdirigente popular discuten estrategias para neutralizar a Luis Bárcenas, extesorero del PP. En una de esas conversaciones, Villarejo sugiere eliminar a Bárcenas y recibe el respaldo de Cospedal. En otra, ambos comentan la existencia de documentación comprometedora que podría afectar a la cúpula del partido. Estas grabaciones se suman a una larga lista de anotaciones y registros que ya figuraban en el sumario y que, según los investigadores, muestran una relación fluida entre el comisario y la política durante los años más críticos de los casos Gürtel y Kitchen.
La trayectoria judicial de Cospedal ha estado marcada por la sombra de la sospecha desde que, en 2009, Villarejo anotara en su agenda un supuesto contacto con López del Hierro para obtener información relevante. Aunque fue imputada en 2021 por su presunta implicación en la trama Kitchen, el juez García-Castellón consideró que no había indicios suficientes para sentarla en el banquillo. Sin embargo, la Fiscalía ha insistido en varias ocasiones en la necesidad de investigar su papel, especialmente tras la publicación de nuevas conversaciones en las que Cospedal muestra interés por frenar la difusión de los llamados papeles de Bárcenas.
Durante su comparecencia en la comisión de investigación del Congreso sobre la Operación Cataluña en marzo de 2025, Cospedal negó cualquier relación con la trama policial destinada a desacreditar a líderes independentistas y rechazó haber contratado a Villarejo para espiar a rivales políticos. También ha defendido en sede judicial que sus encuentros con el excomisario, que ella cifra en menos de una decena, nunca incluyeron encargos ni acceso a información reservada sobre las investigaciones en curso. Según su versión, las reuniones se centraron en las filtraciones a la prensa y no en el avance de los casos Gürtel o Kitchen.
El caso de Cospedal no es el único que mantiene la presión sobre figuras relevantes de la política y la justicia en España. Recientemente, la citación de altos cargos de la Guardia Civil por presunta prevaricación y obstrucción ha puesto de manifiesto la tensión interna en las instituciones, como se detalla en este análisis sobre la situación en la cúpula de la Guardia Civil.
Entre los elementos clave del sumario figuran agendas, informes policiales y grabaciones que documentan la relación entre Villarejo y el entorno de Cospedal. El auto de 2021 ya recogía múltiples anotaciones que apuntaban a contactos frecuentes y a la posible existencia de una “conexión política” entre la trama Kitchen y la dirección del PP. A pesar de los archivos judiciales, la aparición de nuevos audios mantiene viva la investigación y deja abierta la posibilidad de que la exsecretaria general vuelva a ser llamada a declarar. El caso sigue evolucionando en un contexto de máxima atención mediática y política, con implicaciones directas para la imagen del Partido Popular y la percepción pública sobre la lucha contra la corrupción en España.
Como contexto, la Operación Gürtel fue una de las mayores investigaciones de corrupción política en España, centrada en la financiación ilegal del PP y el desvío de fondos públicos. La Operación Kitchen, por su parte, se centró en el supuesto espionaje al extesorero Bárcenas para recuperar documentos comprometedores. María Dolores de Cospedal ocupó cargos clave en el partido y en el Gobierno, incluyendo la presidencia de Castilla-La Mancha y el Ministerio de Defensa. El caso Villarejo ha salpicado a numerosos responsables políticos y policiales, y sigue generando ramificaciones judiciales años después de las primeras detenciones.