Las recientes declaraciones de Alberto Núñez Feijóo sobre bajas laborales y nacionalidad han generado malestar en el PP. El partido debate su rumbo mientras crecen las críticas internas y se reabre la discusión sobre la estrategia de oposición.
Las últimas semanas han puesto en evidencia la creciente inquietud dentro del Partido Popular tras varios tropiezos públicos de Alberto Núñez Feijóo. El ambiente, que era de optimismo tras el cierre del periodo de sesiones, ha cambiado drásticamente después de que el líder popular protagonizara polémicas sobre las bajas laborales y la llamada ‘ley de nietos’. Estas situaciones han reavivado el debate interno sobre la estrategia de oposición y la forma de comunicar los mensajes clave del partido.
Dirigentes de distintos niveles reconocen que los recientes errores han desviado el foco en un momento en el que el PP buscaba no facilitar debates al Gobierno de Pedro Sánchez, debilitado por investigaciones de corrupción. La sensación de improvisación se ha instalado en la cúpula, donde algunos veteranos aconsejan revisar el modo de trabajo y reorganizar el equipo de apoyo a Feijóo, señalando que el ritmo político actual exige mayor precisión y recursos.
Las declaraciones de Feijóo sobre el absentismo laboral y la ley de nietos han provocado críticas internas y han puesto de manifiesto la existencia de dos corrientes en la dirección: una más moderada y otra que apuesta por competir con Vox en debates culturales para evitar la fuga de votos hacia la derecha. Esta dualidad explica los mensajes contradictorios y los movimientos estratégicos que buscan ampliar el espacio electoral del PP sin ceder terreno a Vox en temas sensibles.
En los últimos días, Feijóo ha alternado mensajes dirigidos tanto al electorado tradicional del PP como a los votantes fronterizos con Vox. Por un lado, ha defendido el autogobierno vasco y criticado a Vox por cuestionar el Estado autonómico; por otro, ha anunciado la extensión nacional de la ley de ayudas al concebido no nacido, impulsada por Isabel Díaz Ayuso en Madrid, y ha cuestionado la ley de nietos, aunque luego matizó su postura para alinearse con el fondo de la medida.
La gestión de la comunicación ha sido uno de los puntos más criticados internamente. Tanto en el caso de las bajas laborales como en el de la ley de nietos, el partido se ha visto obligado a matizar las palabras de su líder. Algunos dirigentes consideran que Feijóo no fue lo suficientemente preciso al abordar el absentismo laboral, lo que generó confusión y obligó a la dirección a aclarar que no se pretende recortar derechos, sino combatir el fraude. La intervención del portavoz nacional, Borja Sémper, pidiendo cautela con el uso de la palabra “cáncer”, también generó tensiones en Génova.
Sin embargo, otros sectores del partido relativizan el impacto político de estos episodios y recuerdan que el PP necesita presentar propuestas propias, más allá de denunciar la corrupción del Gobierno. La dirección considera que el mensaje sobre el absentismo puede calar entre autónomos y pequeños empresarios preocupados por el aumento de las bajas laborales. En este contexto, Isabel Díaz Ayuso respaldó públicamente a Feijóo, reforzando la postura del líder.
Existe consenso en que el PP no debe asumir riesgos innecesarios cuando las encuestas lo sitúan por delante del PSOE. Algunos dirigentes advierten que Feijóo debe medir el impacto de cada declaración y evitar debates que puedan interpretarse como recortes de derechos sociales. La percepción generalizada es que el líder popular podría ser mejor presidente que jefe de la oposición, pero necesita ajustar su estrategia para no perder ventaja en el actual escenario político.
En España, el debate sobre el absentismo laboral ha cobrado relevancia tras la pandemia, con un aumento significativo de las bajas médicas y su impacto en la Seguridad Social. La ley de nietos, que facilita la obtención de la nacionalidad a descendientes de emigrantes españoles, ha generado controversia por su posible uso electoral. El contexto político actual está marcado por la competencia entre PP y Vox por el voto de la derecha, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez enfrenta investigaciones por corrupción. Según datos recientes, el coste de las bajas laborales se ha duplicado desde 2019, lo que ha llevado a partidos como el PP a buscar soluciones y propuestas alternativas. La estrategia de comunicación y la capacidad de evitar errores no forzados serán claves para el futuro inmediato del partido.