Las autoridades de Cáceres destinan 100 mil euros a la exhumación de víctimas del franquismo. En Cáceres y Conquista de la Sierra comienza una amplia exhumación de víctimas de la represión. Los trabajos están financiados por la Diputación de Cáceres. Se prevé identificar los restos y entregarlos a sus familias.
Las autoridades de la provincia de Cáceres ponen en marcha una de las mayores exhumaciones de víctimas de la represión franquista en la región. Este verano comenzarán los trabajos en los cementerios de Cáceres y Conquista de la Sierra para localizar e identificar los restos de más de 300 personas fusiladas y enterradas en fosas comunes durante la Guerra Civil y la posguerra. El proyecto está financiado por la Diputación de Cáceres, con el apoyo de 100.000 euros de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática.
Según estimaciones preliminares, bajo el memorial a las víctimas de la represión en el cementerio de Cáceres podrían hallarse restos de hasta 300 personas. En Conquista de la Sierra, se trata de unos 15 cuerpos, entre ellos el poeta Manuel Gómez Sánchez, fusilado en agosto de 1936. Los trabajos comenzarán en julio en Conquista de la Sierra y, a partir de septiembre, continuarán en Cáceres tras la obtención de todos los permisos de la Junta de Extremadura y de los ayuntamientos.
La dirección técnica del proyecto ha sido encomendada a la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que cuenta con amplia experiencia en este tipo de exhumaciones en toda España. Según la antropóloga forense María Fortuna Murillo, se prevé realizar los trabajos por etapas, exhumando 75 personas por campaña. El plazo total para los estudios arqueológicos y antropológicos se calcula en un año o año y medio. Paralelamente, se recogerán muestras de ADN a los familiares para la posterior identificación genética de los restos.
La iniciativa es el resultado de años de esfuerzo de la asociación Amececa, fundada en 2010 para recuperar la memoria de las víctimas del franquismo en Cáceres. La organización se ha dedicado a investigaciones históricas y archivísticas, ayudando a identificar a los fallecidos y localizar a sus familias, además de lograr la creación de un memorial en el cementerio municipal. El vicepresidente de Amececa, José Hinojosa, destaca que la firma del acuerdo sobre los trabajos es el fruto de 16 años de lucha por la dignidad de las víctimas.
Durante la dictadura, Cáceres fue un centro administrativo donde se celebraban tribunales militares y ejecuciones masivas. Entre los enterrados en las fosas hay no solo vecinos locales, sino también personas de otras regiones de España. La represión más intensa tuvo lugar entre diciembre de 1937 y enero de 1938, cuando alrededor de 200 personas fueron fusiladas en pocas semanas. La última ejecución documentada en Cáceres data de septiembre de 1943.
La Diputación de Cáceres considera el desarrollo de la política de memoria histórica como una de las principales tareas de la actual legislatura. Según el presidente Miguel Ángel Morales, el objetivo es dar a las familias la oportunidad de conocer la verdad y dar sepultura digna a sus seres queridos, cuyas historias permanecieron desconocidas durante décadas. Las autoridades prometen completar todas las fases del proceso, incluida la identificación genética y la entrega de los restos a los familiares.
En los últimos años, en España ha aumentado el interés por las cuestiones de la memoria histórica y la exhumación de las víctimas de la Guerra Civil. Por ejemplo, en Madrid, las autoridades han intensificado recientemente la investigación tras un acto de vandalismo en las obras de Cuélgamuros, donde también se realizan trabajos relacionados con el pasado del país — más detalles sobre este incidente anteriormente lo publicó russpain.com.
Para referencia: la Sociedad de Ciencias Aranzadi es una de las principales organizaciones de España dedicadas a la exhumación e identificación de víctimas de represalias políticas. En el país existe un programa estatal de apoyo a este tipo de proyectos y, en los últimos años, el número de solicitudes para exhumaciones y búsqueda de familiares ha aumentado notablemente. Los memoriales y las investigaciones archivísticas se están convirtiendo en una parte importante del trabajo para restaurar la justicia histórica.