Jorge Fernández Díaz defiende su inocencia en la Audiencia Nacional. Su abogado sostiene que no hay pruebas directas y critica que se le acuse solo por su cargo. La Fiscalía pide 15 años de prisión.
El juicio del caso Kitchen entra en su fase decisiva con la defensa de Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior, negando cualquier responsabilidad en la operación de espionaje a Luis Bárcenas. En la Audiencia Nacional, el abogado Jesús Mandri ha insistido en que las acusaciones contra su cliente se basan únicamente en su condición de ministro y no en pruebas directas que lo vinculen con la trama.
La Fiscalía Anticorrupción solicita 15 años de prisión para Fernández Díaz, a quien sitúa en la cúspide de la operación destinada a sustraer documentos comprometedores al extesorero del PP. Sin embargo, la defensa sostiene que todos los elementos que apuntan al exministro provienen de Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad, y que no han sido corroborados por otras fuentes. Mandri ha subrayado que no existe acreditación de los delitos imputados y ha pedido la absolución de su defendido.
Uno de los puntos más controvertidos del proceso son los mensajes de texto que, según Martínez, habría recibido de Fernández Díaz durante el desarrollo de la operación. Estos SMS, presentados ante notarios en 2019, contienen detalles sobre el supuesto éxito de Kitchen. La defensa, sin embargo, cuestiona tanto la autenticidad de los mensajes como la regularidad de las actas notariales, llegando a calificar de inverosímil que el exministro los enviara. Mandri incluso ha señalado irregularidades ortográficas en los textos como argumento adicional.
Durante el juicio, la estrategia de la defensa ha sido marcar distancia entre Fernández Díaz y la gestión operativa de Kitchen. Según Mandri, los ministros del Interior no reciben información sobre operativos policiales ni sobre el uso de fondos reservados. Además, ha recalcado que Fernández Díaz no tenía interés personal en los documentos de Bárcenas y que su salida del Gobierno en 2016 se debió a motivos de salud, no a presiones políticas.
El proceso judicial ha estado marcado por la falta de referencias directas a los mensajes por parte de Francisco Martínez durante su declaración. Ni su abogado ni las acusaciones pudieron interrogarle sobre este punto, lo que la defensa de Fernández Díaz ha utilizado para reforzar su posición. El tribunal, presidido por la magistrada Teresa Palacios, prevé concluir la vista antes de finalizar julio, tras más de treinta sesiones desde el inicio en abril.
El caso Kitchen ha generado gran expectación por sus implicaciones políticas y judiciales, especialmente en torno al uso de recursos públicos para fines partidistas. La operación, que buscaba evitar que información sensible llegara a los investigadores del caso Gürtel, ha puesto bajo la lupa la gestión de altos cargos del PP durante el gobierno de Mariano Rajoy. En este contexto, otros procesos recientes han evidenciado la creciente presión sobre figuras políticas, como ocurrió cuando la Agencia Tributaria fue invitada a sumarse a la investigación sobre las joyas halladas en la oficina de Zapatero, según se detalla en una reciente investigación sobre posibles delitos fiscales.
Como contexto, la Audiencia Nacional es el órgano judicial encargado de los casos de mayor relevancia en España, especialmente aquellos relacionados con corrupción política y delitos económicos. El caso Gürtel, al que está vinculado Kitchen, supuso uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia reciente del país. La figura de los fondos reservados y su control ha sido objeto de debate en varias legislaturas, y la transparencia en su uso sigue siendo un tema sensible en la política española. El desenlace del juicio Kitchen podría marcar un precedente en la responsabilidad penal de altos cargos por operaciones encubiertas dentro de la administración pública.