La mayor «rotonda» de Europa: cómo una carretera en Extremadura se convirtió en un fenómeno. En Extremadura, lejos de las grandes ciudades, la carretera circular que rodea el Cerro Masatrigo se ha convertido en la «rotonda» más grande de Europa. No es solo una solución de ingeniería, sino una combinación única de naturaleza, historia e infraestructura.
En la provincia de Badajoz, en el municipio de Esparragosa de Lares, la carretera circular alrededor del Cerro Masatrigo se ha convertido desde hace tiempo en un atractivo local. Aunque formalmente no es una rotonda urbana, sino un tramo de la carretera EX322, aquí se ubica la «rotonda» de mayor diámetro de Europa, con 1,3 kilómetros de ancho.
La carretera bordea una colina cónica que se eleva a 526 metros y atraviesa un paisaje único entre las aguas del embalse de La Serena y las laderas verdes. Vista desde el aire, el anillo de asfalto parece una gigantesca figura geométrica, y el propio Cerro Masatrigo es el centro de esta singular composición.
Dónde se encuentra esta carretera singular
La carretera circular se sitúa en la comarca de La Siberia, conocida por sus reservas naturales y áreas poco pobladas. El propio Cerro Masatrigo está oficialmente reconocido como Monumento Natural de Extremadura y forma parte de la red de áreas protegidas Red Natura 2000. Además, atraviesa una zona de especial protección para aves, lo que convierte el lugar en un destino atractivo no solo para automovilistas, sino también para los amantes de la naturaleza.
Por qué al Cerro Masatrigo se le llama «la montaña mágica»
Los habitantes locales y los turistas suelen llamar al Cerro Masatrigo «la montaña mágica» por su forma y vistas panorámicas. Desde la cima se contempla el embalse de La Serena y los extensos paisajes de La Siberia. Según el portal Turismo La Siberia, la colina actúa como un mirador natural, y la carretera circular resalta su aislamiento y singularidad.
Cómo surgió esta carretera
La construcción de la carretera alrededor del Cerro Masatrigo está relacionada con la creación del embalse de La Serena en la segunda mitad del siglo XX. Los ingenieros tuvieron que adaptar la ruta a las nuevas líneas de costa y particularidades del terreno. Como resultado, la carretera adquirió una forma inusual, pensada originalmente para facilitar la comunicación entre pequeños pueblos y no como atractivo turístico.
Con el tiempo, la carretera circular se ha convertido no solo en una vía de comunicación, sino también en un símbolo del compromiso ingenieril entre la naturaleza y la infraestructura. Ejemplos similares, en los que objetos abandonados o peculiares cobran nueva vida, se encuentran también en otras regiones de España, como por ejemplo, una urbanización abandonada cerca de Valencia que se ha convertido en un espacio para actividades deportivas.
Qué se puede ver alrededor del Cerro Masatrigo
Los alrededores del Cerro Masatrigo no solo ofrecen una infraestructura vial poco común en Europa, sino también un paisaje natural de gran riqueza. El contraste entre el azul del embalse, las laderas verdes y el asfalto gris crea una imagen memorable. Aquí suelen encontrarse ornitólogos y fotógrafos, y el propio cerro es un punto popular para rutas de senderismo.
Rutas y recomendaciones para los visitantes
Para quienes deseen explorar el Cerro Masatrigo a pie, existen dos senderos principales: uno recorre el perímetro a media altura y otro conduce directamente a la cima, requiriendo mayor preparación física. Antes de iniciar la caminata, es recomendable evaluar la propia condición y elegir la ruta más adecuada para que el paseo no se convierta en un desafío.
Así, la carretera circular alrededor del Cerro Masatrigo no es solo un nudo vial, sino un ejemplo de cómo las soluciones de ingeniería pueden integrarse en el entorno natural y cultural. El lugar combina una infraestructura poco común en Europa, el estatus de área protegida y vistas únicas, lo que lo convierte en un fenómeno destacado incluso entre otros sitios singulares de España.