Cientos de personas caen cada mes en trampas que empiezan con supuestos trabajos sencillos en redes sociales. Los estafadores pagan pequeñas sumas al principio, pero luego exigen transferencias mayores y desaparecen con el dinero.
Un mensaje directo, una oferta de empleo que parece demasiado sencilla y la promesa de ingresos rápidos: así comienza la estafa de los likes, una modalidad de fraude que se ha extendido con fuerza en WhatsApp, Telegram y otras redes sociales. Los ciberdelincuentes aprovechan la búsqueda de trabajos flexibles y la necesidad de ingresos extra para captar a sus víctimas con propuestas que, en apariencia, no requieren experiencia ni esfuerzo.
El proceso suele arrancar con un contacto inesperado. El mensaje invita a participar en tareas como dar “me gusta” a publicaciones, ver vídeos o valorar aplicaciones, a cambio de pagos inmediatos. Para generar confianza, los estafadores realizan pequeños abonos, normalmente entre 5 y 10 euros, a través de Bizum u otros métodos rápidos. Esta primera recompensa sirve para convencer a la víctima de que la oferta es real y animarla a seguir colaborando.
El engaño paso a paso
Una vez que la persona acepta, los delincuentes pueden redirigirla a grupos de Telegram donde supuestos usuarios comparten testimonios de éxito y ganancias. El ambiente está cuidadosamente diseñado para transmitir sensación de comunidad y urgencia, reforzando la idea de que se trata de una oportunidad legítima y limitada en el tiempo.
Sin embargo, tras los primeros pagos, las condiciones cambian. Los estafadores empiezan a pedir transferencias de mayor importe, con el argumento de que así se accede a tareas mejor remuneradas o a niveles superiores dentro del supuesto trabajo. En ocasiones, solicitan que la víctima adelante dinero para desbloquear pagos más altos o para cubrir supuestos gastos de gestión. Cuando la suma transferida es significativa, los responsables cortan todo contacto y desaparecen, dejando a la víctima sin respuesta y sin posibilidad de recuperar el dinero.
Por qué funciona la estafa
El éxito de este fraude radica en la combinación de dos factores: la facilidad aparente de la tarea y la urgencia por obtener ingresos. La oferta de ganar dinero desde casa, sin requisitos ni entrevistas, resulta atractiva para muchos. Sin embargo, ninguna empresa seria solicita transferencias previas ni basa su actividad en acciones masivas como dar likes o valorar contenidos sin un contrato claro y condiciones transparentes.
Además del riesgo económico, existe la posibilidad de que la víctima sea utilizada como mula bancaria, recibiendo o enviando fondos a terceros sin conocer el origen real del dinero. Esta práctica puede acarrear consecuencias legales, incluso si la persona no es plenamente consciente de su implicación en actividades ilícitas. Los estafadores también pueden intentar obtener datos personales, bancarios o documentos de identidad, abriendo la puerta a nuevos fraudes o suplantaciones.
Cómo protegerse
La mejor defensa ante estas trampas es la desconfianza activa. Cualquier oferta de empleo recibida por mensaje privado que prometa ingresos rápidos por tareas simples debe ser motivo de sospecha. Si la propuesta parece demasiado buena para ser cierta, lo más probable es que lo sea.
Ante este tipo de mensajes, lo recomendable es bloquear al remitente y eliminar la conversación sin responder. Compartir datos personales o bancarios con desconocidos, enviar dinero o instalar aplicaciones sugeridas por contactos no verificados son riesgos que pueden tener consecuencias graves. Las ofertas de empleo legítimas proceden de empresas identificables, con canales oficiales y condiciones claras.
Contexto y tendencia
Según datos de organismos de ciberseguridad, las estafas relacionadas con falsas ofertas de empleo han crecido de forma notable en los últimos años, especialmente tras la popularización de aplicaciones de mensajería instantánea. El uso de Bizum y otras plataformas de pago inmediato facilita la operativa de los delincuentes y dificulta la recuperación del dinero perdido.
Las autoridades recomiendan extremar la precaución y consultar fuentes oficiales antes de aceptar cualquier propuesta laboral recibida por canales no convencionales. La colaboración ciudadana y la denuncia de estos casos son claves para frenar la expansión de este tipo de fraudes.