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La NASA capta una inusual nube de polvo africano sobre Mali y el Atlántico

La NASA capta una inusual nube de polvo africano sobre Mali y el Atlántico © espanol.news
La NASA capta una inusual nube de polvo africano sobre Mali y el Atlántico © espanol.news
Una imagen de la NASA muestra una densa nube de polvo del Sáhara y el Sahel cubriendo Mali y desplazándose hacia el Atlántico. El episodio, poco habitual en septiembre, confirma que los eventos intensos pueden persistir al final del verano africano.

El 5 de septiembre de 2026, una imagen tomada desde el espacio por la NASA alteró las previsiones habituales para el final del verano africano. Una nube masiva de polvo, originada en el Sáhara y el Sahel, cubría gran parte de Mali y avanzaba hacia el Atlántico. El instrumento MODIS, a bordo del satélite Terra, captó el fenómeno en un momento en que la actividad de polvo suele disminuir. Sin embargo, las condiciones atmosféricas permitieron que los sedimentos se elevaran y recorrieran cientos de kilómetros. Según el Earth Observatory de la NASA, este episodio llamó la atención por producirse en una época en la que lo normal es que la actividad de polvo africano decaiga.

Lo que más sorprendió a los científicos fue la capacidad de la nube para salir del continente y extenderse sobre el océano. En los días siguientes, las imágenes satelitales confirmaron que la masa de partículas cruzaba el oeste africano y alcanzaba aguas atlánticas. Los análisis de la NASA descartaron que pudiera completar una travesía transatlántica, algo más frecuente entre finales de primavera y verano. Según los informes oficiales, el avance de este polvo hasta el Atlántico fue inusual para la temporada, pero no se esperaba que llegara a América.

El fenómeno fue detectado por el instrumento MODIS a bordo del satélite Terra, que permitió observar el avance del polvo desde Mali hasta el Atlántico.

NASA Earth Observatory

El episodio coincidió con un momento en que la capa de aire sahariano, una masa seca y cargada de partículas, suele perder fuerza. Aun así, las condiciones atmosféricas de septiembre pueden desencadenar tormentas de polvo intensas, conocidas como haboobs, impulsadas por vientos convectivos capaces de levantar grandes cantidades de material seco y transportarlas a largas distancias. El científico atmosférico Tianle Yuan, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, explica que estos haboobs surgen cuando se combinan sedimentos sueltos, viento y actividad convectiva. Así se generan imágenes espectaculares desde la órbita, como la que mostró Terra sobre Mali. La clave está en cómo la interacción entre superficie y atmósfera puede transformar una tormenta local en un fenómeno visible desde el espacio y con impacto regional.

El seguimiento de estos episodios es fundamental para entender los mecanismos de transporte de polvo africano, que afectan tanto a la calidad del aire como a los ecosistemas marinos y terrestres a lo largo de su recorrido. Aunque la nube de septiembre no llegará a América, su avance sobre el Atlántico permite a los científicos analizar en tiempo real la dinámica de los aerosoles y su relación con la capa de aire sahariano.

La NASA destaca que este tipo de tormentas de polvo suelen disminuir hacia el final del verano, por lo que el evento de septiembre representa una anomalía estacional significativa. Los expertos subrayan que el cruce completo del Atlántico por esta nube es poco probable, a diferencia de lo que ocurre en episodios más típicos de finales de primavera y verano.

NASA Earth Observatory

El fenómeno de El Niño añade incertidumbre a la evolución de estos eventos. Según Yuan, los cambios en la zona de convergencia intertropical y en la convección pueden modificar la frecuencia e intensidad de las tormentas de polvo. Un ambiente más seco facilita la disponibilidad de sedimentos, pero puede reducir la energía necesaria para generar haboobs potentes. Por tanto, la influencia de El Niño sobre el polvo africano es compleja y varía según las condiciones atmosféricas de cada año.

La observación de la NASA se suma a otros fenómenos recientes que han puesto a prueba la capacidad de los satélites para monitorizar cambios ambientales en África y sus repercusiones globales. En la misma línea, reportes anteriores han mostrado cómo la tecnología espacial permite seguir en detalle episodios extremos en distintas regiones.

La persistencia de grandes nubes de polvo al final del verano africano obliga a revisar los modelos de transporte atmosférico. Aunque la actividad de polvo suele decaer en septiembre, las condiciones pueden cambiar de forma abrupta y generar episodios de alcance internacional. La vigilancia satelital es una herramienta clave para anticipar riesgos y entender la complejidad de los procesos atmosféricos que conectan África con el resto del planeta.

Ricardo Rubio Español.News
Redacción de España

Ricardo Rubio

Ricardo Rubio es periodista especializado en política, economía y asuntos sociales en España. Ha trabajado con Actualidad Hoy, InfoSur y Contexto Ibérico, cubriendo acontecimientos y tendencias relevantes.