• 5 min de lectura
  • por

Las apuestas por los coches eléctricos y las marcas chinas cambian el mapa de la producción

Fernando Molina Español.News

Publicado por Fernando Molina

Las apuestas por los coches eléctricos y las marcas chinas cambian el mapa de la producción Español.News
Las apuestas por los coches eléctricos y las marcas chinas cambian el mapa de la producción

Fábricas automovilísticas españolas bajo presión: ¿quién sobrevivirá a la nueva carrera de inversiones? En 2025, la producción de automóviles en España disminuyó y el futuro de varias plantas ha quedado en entredicho. Algunas empresas aseguran inversiones, mientras que otras buscan formas de sobrevivir ante los cambios en el sector.

En 2025, las fábricas automovilísticas españolas produjeron 2.274.026 vehículos, lo que supone un 4,3% menos que el año anterior. Las causas de la bajada son la disminución de la demanda en Europa y una profunda reestructuración de la producción hacia nuevos modelos eléctricos. A pesar de ello, España mantiene su posición como el segundo mayor productor de automóviles en Europa y está entre los diez primeros del mundo, compitiendo con Brasil.

Jugadores fuertes

Entre las plantas cuyo futuro parece más sólido destacan las de Stellantis. La fábrica de Vigo sigue siendo la mayor del país: aquí se ensamblan cerca de medio millón de vehículos al año, incluyendo los modelos comerciales Citroën Berlingo, Opel Combo y Fiat Dobló. En los próximos años, la planta recibirá nuevos proyectos basados en la plataforma STLA Small.

La fábrica de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza) produce el Opel Corsa, Peugeot 208 y Lancia Ypsilon. El grupo ya ha confirmado el lanzamiento del modelo eléctrico Leapmotor y la actualización de las gamas Opel y Peugeot hasta 2028. Incluso la planta de Madrid, tradicionalmente considerada vulnerable, ha recibido una oportunidad de desarrollo: aquí se ensamblan el Citroën C4 y Citroën C4 X y, en el futuro, se esperan nuevos modelos Leapmotor.

Volkswagen también ha reforzado su posición en España. En Martorell (Barcelona) se producen los Seat Ibiza, Arona, León, Cupra León y Formentor, y ahora también el Cupra Raval junto con el VW ID. Polo. En Navarra (Landaben) se ensamblan el Volkswagen T-Cross, Taigo, Polo, y se preparan para fabricar el Skoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross. Según datos de russpain.com, estas plantas tienen garantizada la carga de trabajo al menos para varios años.

Renault mantiene la estabilidad en sus plantas de Valladolid y Palencia. En Valladolid se producen el Captur y el Symbioz, y en Palencia el Austral, Espace y Rafale. La empresa ya ha anunciado el lanzamiento de tres nuevos modelos y la implantación de la plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0, además de dos nuevos proyectos híbridos para Valladolid.

Zonas de riesgo

No todas las fábricas pueden contar con apoyo a largo plazo. La planta de Ford en Almussafes (Valencia) lleva varios años al límite: actualmente solo produce el Ford Kuga. Se espera que para 2027 llegue una nueva plataforma multienergía, pero los detalles aún no se han revelado. Solo se sabe que aquí se fabricará el Ford Bronco y que parte del terreno ya ha sido adquirida por la china Geely para producir sus propios modelos y sortear los aranceles europeos.

Las marcas chinas están ganando terreno rápidamente en España. MG planea construir una fábrica en Galicia, mientras que Chery ya ha iniciado operaciones en Barcelona, donde por ahora solo adapta vehículos traídos desde China. Para finales de verano se prevé el arranque piloto de la producción de los modelos Omoda y Jaecoo.

Perspectivas y desafíos

La transición al coche eléctrico exige fuertes inversiones en nuevas plataformas y tecnologías por parte de las fábricas. No todos los fabricantes están dispuestos a actualizar todas sus instalaciones, lo que pone en peligro el futuro de algunos centros de producción. Al mismo tiempo, el interés de las empresas chinas por el mercado español puede alterar el equilibrio y ofrecer una oportunidad a regiones donde los grupos europeos están reduciendo su actividad.

De acuerdo con la situación actual, la mayoría de las grandes plantas en España mantienen su estabilidad, pero para algunas el futuro sigue siendo incierto. El mapa final de la industria automotriz en el país dependerá de la rapidez y flexibilidad con que las empresas se adapten a las nuevas exigencias del mercado.

Artículos relacionados